El arquero Ríos declaró, fue imputado y continuará detenido
Rodrigo Ríos, el arquero del club posadeño Guaraní Antonio Franco (GAF) detenido en el marco de una causa por violencia de género, fue trasladado esta mañana al Juzgado de Instrucción Siete, fue imputado y prestó declaración indagatoria, instancia en la cual brindó su versión de los hechos. El implicado continuará tras las rejas.
Según consignaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, el traslado del detenido se concretó esta mañana, aunque Ríos ya conocía los pasillos del juzgado que dirige el magistrado Miguel Mattos, dado que ayer estuvo en el mismo lugar pero sólo completó audiencia de designación de abogado defensor oficial.
En esa misma instancia, la defensa del implicado solicitó un poco más de tiempo para la indagatoria y por ello el procedimiento judicial finalmente se llevó a cabo esta mañana.
Las fuentes de LVM confirmaron que el futbolista optó por declarar y durante varios minutos dio su versión de los hechos, aunque el contenido de su testimonio se preserva para no entorpecer la investigación.
De esta manera, Ríos fue imputado provisoriamente por los delitos de "lesiones agravadas por el vínculo y amenazas" y continuará detenido mientras las autoridades judiciales avanzan con otras medidas de prueba para robustecer el expediente.
En ese contexto, se prevé que la semana que próxima, tanto la víctima como las personas que intervinieron en el caso para salvaguardar a la joven, sean citados a declarar como testigos en la causa.
El caso
Rodrigo Ríos, de 30 años, es arquero e integraba el plantel profesional del histórico club de Villa Sarita, aunque atajaba para la reserva. El club analiza qué medidas tomar.
El deportista fue detenido el lunes al mediodía, en el marco de una causa de violencia de género cometido en perjuicio de su pareja en inmediaciones al CAPS 2 de abril, ubicado en la chacra 256 de Posadas.
Según reconstruyeron los investigadores, el futbolista estaba agrediendo a su pareja cuando vecinos y casuales transeúntes movilizados por la situación decidieron intervenir y pudieron poner a salvo a la muchacha.
“Me preguntó por unos mensajes, porque se había puesto celoso. Empezamos a hablar sobre ese tema y de la nada me encaja una piña y de un momento a otro me caigo y se me tira arriba y me empieza a pegar. Insultándome y arrastrándome por la pieza. Tiró todas mis cosas, mi mochila, mi termo, mi documento. Desparramó todo, como hace siempre”, recordó la víctima en diálogo con LVM.
Y continuó: “Intenté abrir una ventana para pedir auxilio, pero él me tapa la boca y me pone contra el piso. No me deja hacer nada, me asfixia, me ahorca. Yo me saco y él estaba buscando mi celular. Ahí me pone contra una pared y me dice ‘te voy a matar, tengo una pala. Te voy a matar y te voy a enterrar, no me va temblar el pulso”.
Por último, el arquero se escondió en una vivienda ubicada sobre la calle 122 de la misma zona donde finalmente fue detenido.