Eldorado: causa de carpintero golpeado por sus patrones tiene tres imputados
Jonás (20) sufrió un accidente laboral el pasado 4 de enero operando una máquina en una carpintería ubicada por calle Almirante Brown, a la altura del kilómetro 3 de Eldorado, por lo que el médico le sugirió dos semanas de reposo. Lo que nunca imaginó fue lo que pasaría al reincorporarse: lo privaron ilegítimamente de su libertad y obligaron a firmar hojas en blanco bajo coacción. Hoy el caso se encuentra en manos del Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado con tres imputados y dos detenidos.
Tras la agresión recibida por parte de quienes serían sus jefes, el joven no dudó en relatar todo lo ocurrido a través de un video que rápidamente se viralizó a través de las redes sociales el pasado viernes 23 de enero. Acompañado por su madre, mostró los vestigios visibles a través de arañazos en el torso y cuello, además de golpes en el rostro que le provocaron hematomas alrededor de los ojos e hinchazón en una de las mejillas.
La agresión se produjo cuando Jonás regresó a la carpintería, tras dos semanas de reposo médico al cual se vio obligado a raíz de un accidente laboral que rebanó uno de sus dedos, mientras trabajaba con una amoladora. “Me presenté hoy a las 8 de la mañana en la oficina con la constancia de reposo, y a trabajar, porque me pidieron que lleve los papeles”, contó en su video.
Y continuó: “Al ingresar a la oficina me dijeron que no había trabajo para mi y que no se me iban a remunerar ninguno de los días de reposo que tuve, por lo que exigí que me paguen porque el accidente lo sufrí un lunes laboral y sucedió dentro de su carpintería. Me respondieron que no me iban a pagar nada y que querían que les firmara tres papeles en blanco”.
El joven aseguró que en ese momento se negó rotundamente al pedido de firmas irregulares sobre papeles en blanco, ante lo cual, su jefe expresó ante su hijo: “Bueno, vamos a pagarle entonces al muchacho. Cerrá la puerta”.
“Cuando cerró la puerta me atacaron entre los tres. Me empezaron a pegar con los puños, con un palo sobre la cabeza, me amenazaron con una pala y me pedían que firme. Yo me rehusé y me siguieron pegando hasta que por cansancio accedí a firmar los papeles”, recordó Jonás.
Luego, inició la eliminación de pruebas: “Al acceder a firmar los papeles me dejaron de pegar, le firmé los tres papeles que querían, me pidieron el teléfono, pero no se lo quise dar. Me sacaron el teléfono por la fuerza, lo rompieron, me volvieron a pegar para que le de la contraseña del dispositivo y eliminaron contactos", dijo en alusión a los números correspondientes a la empresa, el jefe y sus hijos.
Mientras todo eso ocurría, pasaron al menos tres horas: "Me tuvieron encerrado en la oficina desde las 8:10 hasta las 11:30”, aseguró. Sin embargo, la tortura no terminó allí. L