Enviaron a Rosario uno de los guardacostas artillados que estaba en Misiones
Toba, uno de los guardacostas artillados Shaldag MKII de fabricación israelí adquiridos en 2016 por 49 millones de dólares y destinados a realizar patrullajes fluviales en Misiones, fue enviado a Rosario, donde a partir de ahora tendrá su base de operaciones en el marco de un plan de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
El traslado de la embarcación que en mayo del 2023 fue noticia por última vez tras participar de un operativo de narcotráfico frente a las costas de la localidad misionera de Puerto Rico fue decidido por el ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Patricia Bullrich, la misma que en 2016 gestionó la adquisición de las imponentes lanchas equipadas con ametralladoras.
La GC-198 Toba fue puesta en funciones hoy a la mañana, tras una ceremonia de bienvenida a la tripulación realizada frente al Monumento a la Bandera en Rosario, mientras que el traspaso de capitanía de la embarcación se hizo en la costa central, zona donde la Prefectura Naval Argentina (PNA) tiene un destacamento que ahora será la base de operaciones del buque.
La imponente lancha tiene 25 metros de largo y 6 de ancho, puede alcanzar una velocidad de 47 nudos por minuto y está equipada con un radar de detección, una ametralladora de calibre pesado (12,7 milímetros) en la proa y dos de calibre mediano (7,12 mm).
El equipo de tripulación, en tanto, está integrado por doce prefectos misioneros, los cuales se irán relevando cada diez días. El nuevo capitán será el oficial principal Damián Centurión.
“Este buque se utilizará para la lucha contra el narcotráfico. Este tipo de flota está integrada por 4 guardacostas en total que están divididos entre Misiones y Corrientes. Ahora nos enviaron hacia acá para combatir la problemática y realizar distintos operativos”, contó Centurión en diálogo con el medio La Capital de Rosario.
Según señalaron desde el cartera de Seguridad, el guardacostas se encargará de realizar patrullajes fluviales por la Hidrovía del Paraná en el marco de un plan de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en Rosario y todo Santa Fe, donde su nuevo gobernador Maximiliano Pullaro recibió amenazas de muerte.