Fiscal investigado se defiende: "Hicieron una película de Netflix"
Rubén González Glaría, el fiscal general federal de Misiones investigado desde el año pasado por una multiplicidad de denuncias, rompió el silencio con La Voz de Misiones, se defendió de cada una de las acusaciones, aseguró que la causa iniciada en su contra forma parte de un plan para quedarse con sus cargos e indicó que el tratamiento oncológico que atraviesa le impide afrontar su declaración indagatoria.
"Estos chicos son muy atrevidos para decir cosas así. Hicieron una película de Netflix. La acusación es muy endeble", apuntó el fiscal de 67 años, quien desde 1993 ocupa el mayor cargo jerárquico del Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Nación en Misiones y que desde abril del año pasado es objeto de una investigación que lo tiene bajo la lupa por diversos delitos, entre ellos exacciones ilegales, peculado y fraude.
Al comienzo de la charla, González Glaría se refirió a la acusación que pesa en su contra por supuestamente "puentear" a un fiscal de instrucción e intervenir -para favorecer con el sobreseimiento- en una causa por trata laboral que involucraba a Ramón Puerta, ex gobernador de la provincia.
El fiscal investigado señaló que la causa contra Puerta se inició a partir de una denuncia radicada entre 2012 y 2013 por un "sindicato de rurales" en virtud de que en los campos del empresario yerbatero se cometía explotación laboral. Sin embargo, según González Glaría, el delito no pudo ser acreditado y también negó que él haya intervenido en la causa de manera irregular o puenteando colegas de primera instancia.
"Se hizo una investigación, hicimos una verificación in situ y se observó que no había trata laboral, nadie estaba encerrado, todos iban y venían. No se detectó que hubiera trata, había un montón de infracciones laborales, pero no trata", explicó el funcionario y señaló que él intervino en toda la instrucción, agregando que "la jueza Skanata (María Verónica) me manda a mí la causa y yo simplemente hago mi opinión y digo que no hay elementos para procesarlo, para mandarlo a juicio (a Puerta)".
El jefe de todos los fiscales federales de la provincia especula que el motivo de esa denuncia radicada en su contra por este caso tiene su origen en "una interna que no es de acá" y apuntó a funcionarios -de aquel entonces- de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) que aspiraban llegar a organismos internacionales prometidos por Puerta y, como respuesta al incumplimiento de esas promesas, impulsaban las acusaciones por trata.
"Cuando él se entera que yo avalo el sobreseimiento, este amigo colega se sintió muy ofendido y entonces me hace la denuncia a mí, de que yo hice un persaltum. Pero yo intervine en toda la instrucción de la causa", señaló.
"No tengo ningún yate, están mis declaraciones juradas. Pero suelo andar con el yate de un amigo", respondió sobre la embarcación, y sobre su presencia en la Isla del Medio, a mediados de enero, contestó que "sí, posiblemente, a veces salgo, tengo que limpiarme la cabeza".