Los dueños de la casa donde acribillaron a Caytano quedaron bajo la lupa
La investigación por el asesinato del joven comerciante César Caytano (23) en Bernardo de Irigoyen tiene a dos sospechosos bajo la lupa. Se tratan de muchacho de 23 años y su novia de 28, propietarios de la vivienda donde irrumpieron los sicarios que acribillaron a la víctima.
Las fuentes consultadas por La Voz de Misiones señalaron que los investigadores policiales regresaron este sábado a la tarde al domicilio del barrio Vista Alegre con una orden de detención emitida por el magistrado Ariel Belda Palomar, titular del Juzgado de Instrucción Uno de San Pedro, contra el propietario del inmueble, al advertir una serie de incongruencias entre las testimoniales y las evidencias recolectadas, principalmente imágenes de cámaras de seguridad.
Sin embargo, el muchacho no fue hallado en el domicilio y persiste su búsqueda. Su pareja, en tanto, una joven de 28 años, acudió al llamado desde la comisaría para presentarse a prestar declaración testimonial pero y en esa instancia quedó formalmente detenida.
Por estas horas, la pesquisa, realizada de manera conjunta entre investigadores locales y personal de Homicidios y de la Saic, se concentra en reconstruir los últimos movimientos tanto de la víctima como de las personas que estuvieron presentes en el lugar del hecho, según consta en las imágenes obtenidas mediante las cámaras de seguridad instaladas en la vivienda.
Una versión indica que tanto el dueño de casa como su novia estaban presentes en el lugar al momento del asesinato, pero otras fuentes señalan que en realidad el joven buscado no estaba allí.
Lo que sí fue confirmado mediante el examen de autopsia realizado al cuerpo de Caytano es el que joven recibió un total de cinco impactos de bala, aunque en el lugar se recogieron evidencias de más disparos efectuados. El asesinato fue a cometido a cortísima distancia, ya que los sindicados sicarios ingresaron a la propiedad y avanzaron hasta la víctima, quien recibió indefenso el ataque mientras manipulaba un celular en una silla plegable.
El hecho se registró el jueves a la noche, cerca de las 21, mientras Caytano estaba en la casa de los ahora sospechosos en el barrio Vista Alegre. Allí arribaron tres sujetos que ingresaron a la propiedad y fueron directo hacia el joven comerciante y cambista para vaciarle el cargador de una pistola presumiblemente 9 milímetros.
De los autores del hecho se sabe que llegaron y huyeron del lugar a bordo de un Volkswagen Golf claro que luego apareció abandonado a pocas cuadras.
Tanto Caytano como los sospechosos se dedican al comercio y al cambio de divisas en la frontera. El padrastro del joven, Lindomar Da Cunha, sufrió un ataque similar en mayo del año pasado.