Madre de policías presos por sedición: “Están en condiciones inhumanas”
Graciela Enríquez, madre de dos de los ex policías detenidos en el penal de Loreto acusados por “sedición” y "consipiración", Iván y Alejandro Arrieta, denunció públicamente que ambos "contrajeron enfermedades como consecuencia del mal estado” en el que se encuentra una de las celdas conocida internamente como “La Pelada”.
“Ahí lo encontré a Alejandro el sábado cuando me fui en el horario de visita y el domingo. La celda mide 1.50 por 2.50, es muy chiquita y en las paredes está llena de sangre y excremento de larga data. No tienen baños, tienen que hacer sus cosas en una botella, no tienen luz ni elementos de limpieza, están en condiciones inhumanas”, relató indignada en diálogo con La Voz de Misiones.
Y continuó: “El lunes lo trajeron a Alejandro al hospital porque tiene problemas de salud como consecuencia del estrés por el encierro. Estuvo cinco días internado por una diabetes que se le despertó ahora por las condiciones en las que está viviendo. Llegó con una glucosa en sangre de 400, nosotros no somos diabéticos en la familia y él tampoco tiene antecedentes de nada, era una persona sana. Del 4 al 9 estuvo internado y el día 10 lo trasladaron otra vez a La Pelada”.
La madre de los detenidos también cuestionó la falta de información por parte del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) y el hospital: “Cuando lo trajeron al hospital nadie me avisó, nadie me dijo nada. También quedaron sin comunicación porque le sacaron el celular desde el viernes. Yo me enteré por personas que me conocen y que estaban en el pasillo. Ellos me avisaron que lo vieron ingresar, si no fuera por ellos no iba a saber porque no nos informan nada”.
“De ahí me fui al hospital hasta el directorio médico, pero no me dejaron entrar. Hablé con los penitenciarios que lo trajeron y solo me hicieron esperar sin darme ningún detalle”, aseveró.
Sin avances
Enríquez no solo cuestionó “el estado inhumano” en el que se encuentran sus hijos en la cárcel, sino que también repudió la falta de respuestas por parte del juez Fernando Verón, quien se encuentra al frente de la causa por la que están detenidos hace seis meses.
“Podrían seguir todo el procedimiento de investigación de la causa hasta llegar al veredicto, pero creo que deberían estar con sus familias como corresponde. Mi hijo tiene cuatro chicos menores, todos en edad escolar. ¿Dónde está el derecho de los niños si se juega con la cabeza de los chicos psicológicamente?”.
Para terminar, enfatizó: “