Militantes LGTBIQ+ definieron el caso Portillo como “un crimen de odio”
Mientras se aguarda que el único detenido por el hecho sea llevado a declarar ante la Justicia, colectivos LGTBIQ+ y organizaciones sociales apuntan que el asesinato de Emanuel Portillo (20), cometido la semana pasada en Azara, se trata de un crimen de odio por la orientación sexual de la víctima.
"Ante los hechos, creemos importante resaltar y subrayar que el homicidio de Alejo (nombre adoptado por la víctima) Portillo es un caso de crimen de odio. A Alejo lo acuchillaron por homosexual. Por su orientación e identidad de género. Por ser una persona de identidad no heterosexual", consigna el comunicado difundido ayer por organizaciones sociales y "comunidades trans, travestis, no binarie, maricas, gays y lesbianas de Misiones".
En esa línea, agregan que "su asesinato es resultado de la violencia de género que sufre la comunidad LGTBIQ+ en Misiones, invisibilizada en y por los discursos políticos, mediáticos y jurídicos cisheteronormativos".
En el mismo comunicado recuerdan los asesinatos de Evelyn Rojas, la joven trans asesinada en Posadas en 2016, y Fabián Kreischer, pastor gay de Oberá ultimado en Buenos Aires en 2021. El primer caso llegó a juicio el año pasado y culminó en un histórico fallo que condenó al único acusado, Ramón "Junior" Da Silva, a la pena de prisión perpetua por tratarse, entre otros agravantes, de un crimen de odio hacia la identidad de género de la víctima, estipulado en el inciso 4 del artículo 80 del Código Penal de la Nación Argentina.
El texto es acompañado por la firma de varios colectivos LGTBIQ+ y organizaciones sociales de toda la provincia, entre ellos, la ONG Somos Diverses, la CTA, el FOL, Movimiento Evita Azara y la CCC.
Indagatoria, mañana
El único detenido por el crimen de Portillo, que declarará mañana ante el juez, se trata de un joven identificado como Catriel P. (19), quien mantenía un vínculo sentimental con la víctima.
Una hipótesis del caso, según fuentes consultadas por La Voz de Misiones, refiere que el detenido se habría enojado con Portillo por revelar la relación existente entre ambos en el pueblo. De igual manera, todo deberá ser corroborado a partir del avance de la investigación y la recolección de testimonios y otros elementos de prueba.
El crimen de Portillo se descubrió el viernes a la mañana, cuando su cuerpo fue hallado en medio de un tacuaral próximo a un arroyo ubicado en la zona conocida como Lote 200 de Azara.
La autopsia estableció que el muchacho recibió un total de 42 lesiones punzocortantes, seis de las cuales fueron “penetrantes” y le causaron la muerte.
Un minucioso análisis de los últimos chats y llamados realizados por la víctima permitieron llegar a un testigo clave y al principal sospechoso, quien incluso habría admitido el crimen durante una conversación telefónica con otro joven del pueblo.