Misionero fue detenido en Brasil por violar y matar a su hija de 4 meses
Un joven misionero de 19 años quedó detenido en la ciudad brasileña de Dionisio Cerqueira, ubicada en plena frontera seca con Bernardo de Irigoyen, acusado de violar y provocar la muerte a su hija de cuatro meses.
Según consignó el portal Jornal da Fronteira, la detención del muchacho se concretó el sábado a la noche, cuando la beba ingresó sin vida al hospital de Dionisio Cerqueira y se constató que presentaba signos de abuso sexual.
A partir de ahí, se inició una investigación mediante la cual se pudo establecer que los padres de la niña eran un joven de 19 años, identificado como Rafael N. y una adolescente de 15, ambos con domicilio radicado en la localidad misionera de Pozo Azul, a unos 65 kilómetros de allí.
La reconstrucción realizada por los investigadores brasileños indica que la pareja viajó desde Pozo Azul hacia la frontera para tratar de evadir sus responsabilidades y una vez en Dionisio Cerqueira acudieron a una farmacia para pedir ayuda ante el grave estado de salud que evidenciaba la niña, pero la recomendación que recibieron fue que acudieran al hospital, donde finalmente la infante terminó falleciendo.
Tras el deceso, fue la madre de la niña quien contó lo que había sucedido. Según consignó el mismo portal brasileño, la adolescente narró que el jueves a la noche descubrió que su pareja violó a la beba y en esa instancia fue amenazada de muerte para que no contara nada.
La chica agregó que quedó al cuidado de la niña, pero su estado de salud se agravó con el correr de las horas y en esa instancia decidieron viajar hasta la frontera para buscar atención médica, pensando que en Brasil no los harían responsables de lo sucedido.
Sin embargo, el personal médico del hospital brasileño alcanzó a detectar lesiones y signos de abuso sexual en el cuerpo de la niña, por lo cual llamaron a la Policía y el muchacho quedó inmediatamente detenido.
El oficial encargado de la investigación indicó que se le extrajeron muestras de ADN al detenido para confrontar con posibles restos genéticas que se pudieran hallar en el cuerpo de la niña durante la autopsia.
“Nunca he visto en toda mi carrera un crimen tan bárbaro como este y comprobé la gravedad de las lesiones”, dijo el delegado Lucas Almeida.