Piden que vaya a juicio acusado de matar a joven en un bar de San Antonio
La Fiscalía de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, a cargo de Horacio Paniagua, solicitó que el expediente que investiga el crimen de Carlos Enrique Becker, cometido en agosto del año pasado en San Antonio, sea elevado a juicio y que el único imputado por el hecho responda por el delito de homicidio simple, que prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
Según consignaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, el requerimiento de elevación a juicio de la causa fue presentado la semana pasada ante el Juzgado de Instrucción Tres de la misma localidad y ahora será el magistrado Martín Brites el encargado de firmar el pedido, siempre y cuando la defensa no se oponga o solicite otras medidas.
La resolución complica la situación del único imputado por el hecho, un joven identificado como Joaquín Alcaráz, que permanece privado de su libertad y al ser juzgado como presunto autor del delito de homicidio simple podría recibir una pena de entre 8 y 25 años de cárcel.
En caso de que el juez Brites firme la elevación a juicio del caso, el expediente deberá ser remitido al Tribunal Penal Uno de Eldorado, cuyas autoridades deberán fijar fecha para las correspondientes audiencias del debate oral y público.
El imputado tendrá la posibilidad de evitar la exposición pública que representa el desarrollo en un juicio oral, pero para ello deberá firmar un acuerdo de juicio abreviado con la Fiscalía del Tribunal en el que tendrá que reconocer su culpabilidad.
El crimen de Becker, de 21 años, se registró el 7 de agosto del año pasado en un bar-pool de la localidad de San Antonio.
Según lo que se pudo reconstruir, esa noche tanto Becker como Alcaráz se encontraban en el mismo lugar hasta que en determinado momento ambos salieron del local con escasos minutos diferencia y poco después la víctima regresó con una estocada en el tórax.
Becker alcanzó a ser trasladado un centro de salud, pero falleció a los pocos minutos como consecuencia de shock hipovolémico ocasionado por la puñalada recibida.
Alcaráz, en tanto, escapó a bordo de una motocicleta y recién pudo ser detenido unos 40 kilómetros después. Se cree que huía hacia Comandante Andresito.
Si bien no hay testigos de la agresión, los investigadores recabaron el testimonio de un allegado que admitió que Alcaráz le confesó el crimen. Además, al momento de su detención el joven tenía un cuchillo entre sus prendas.