Prisión preventiva para Krisezuk por el femicidio de Jéssica en Andresito
El magistrado Martín Brites, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, resolvió esta tarde firmar el procesamiento con prisión preventiva de Juan Carlos Krisezuk (51), acusado de asesinar y sepultar a su pareja Jéssica Silva Duarte (30), hecho perpetrado el 12 de junio de pasado en la localidad de Comandante Andresito.
Según pudo confirmar La Voz de Misiones mediante altas fuentes consultadas, en la resolución el juez Brites dispuso que Krisezuk continúe proceso tras las rejas bajo la imputación de "homicidio agravado por haber mantenido una relación de pareja y por mediar violencia de género", delito contemplado por el artículo 80 inciso 1 y 11 del Código Penal de la Nación argentina.
De esta manera, el acusado continuará detenido en una celda de la Unidad Penal III de Eldorado, donde fue trasladado días después del hecho tras atentar contra su propia su vida y donde pueda permanecer encerrado 35 años más si llegase a ser condenado en un futuro debate oral y público.
El femicidio de Jéssica Duarte se descubrió el 12 de junio a la tarde, tras el hallazgo de su cadáver enterrado en una chacra ubicada en cercanías al paraje Cabure-í de Andresito.
La joven estaba desaparecida desde el miércoles 7, cuando salió para ir a trabajar y nunca regresó.
Su familia radicó la denuncia por desaparición el sábado 10, tras lo cual se inició una investigación que apuntaló a Krisezuk como principal sospechoso.
Una pista clave fue una declaración aportada por el patrón del sospechoso, quien señaló haber visto ese mismo miércoles a Krisezuk junto a Duarte en su chacra, pero pensó que la mujer había ido a ayudarlo en sus labores.
Con esa información, los investigadores focalizaron la búsqueda de la mujer en esa zona y dieron resultados. En una chacra lindante, a unos 700 metros encontraron la motocicleta Kimko 110 de la víctima y 100 metros después hallaron tierra removida. Allí estaba el cuerpo de la víctima.
La autopsia posterior concluyó que la mujer fue asesinada mediante un estrangulamiento, al tiempo que no se detectaron lesiones en otras partes del cuerpo.
Krisezuk, por su parte, se mantuvo prófugo hasta el día siguiente, cuando fue capturado en pleno monte cercano a la frontera con Brasil. Tenía 55.000 pesos y se estima que pretendía huir del país.
Tras ser detenido, fue alojado en una comisaría de la zona e intentó quitarse la vida incrustándose un objeto punzo cortante en el tórax.
El hombre alcanzó a ser auxiliado y llevado a un hospital, donde recibió las curaciones correspondientes y posteriormente fue trasladado a la cárcel de Eldorado, donde continúa alojado.