Rechazan domiciliaria a Gardel, acusado por el crimen de Antúnez Sequeira
El Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente le rechazó el pedido de prisión domiciliaria a Juan Gardel, acusado por el asesinato de Marcelo Antúnez Sequeira, el pasado " target="_blank" rel="noopener">4 de enero.
El colono está imputado por matar al peón de 34 años y luego arrojarlo a un pozo ubicado en una propiedad de su yerno.
Marcelo salió a las 6 de la mañana del 4 de enero de 2021 de su casa para trabajar en la chacra de don Gardel. Desde ese día, su familia no supo más de él y, desde un primer momento, orientaron sus sospechas hacia el empleador.
Tras 40 días de búsqueda, el descubrimiento de prendas de vestir y documentación perteneciente a Antúnez Sequeira en un campo del ahora detenido llevaron a los pesquisas a revisar el pozo de 30 metros de profundidad, donde el cuerpo yacía muy golpeado y tapado con troncos, tierra y todo tipo de elementos.
Por la avanzada edad de Gardel, que tiene 72 años, su defensa solicitó que fuera beneficiado con la prisión domiciliaria, lo cual fue rechazado por el juez Gerardo Casco luego de conocerse el resultado de los estudios médicos.
Jornada laboral trágica
Según relató en su momento a La Voz de Misiones el papá de Marcelo, Antonio Antúnez Sequeira, su hijo le comentó que pactó un trabajo con Juan Gardel para el primer lunes del año. El acuerdo por aquella jornada laboral se había cerrado el 23 diciembre de 2020, cuando el empleador habría llegado hasta el domicilio de la familia para ofrecerle una changa.
Sin embargo, el círculo cercano de Marcelo comenzó a sospechar de Gardel cuando, interrogado por la Policía, negó haber visto al trabajador en los últimos seis meses.
En su relato, Antonio Antúnez Sequeira aseguró a LVM que Marcelo mantuvo una relación laboral de no menos de cuatro años con el colono. Una vez que el acuerdo laboral entre ambos se rompió, el joven decidió no volver a trabajar con su empleador, disconforme con la paga.
Marcelo habría averiguado cómo hacer una demanda laboral en reclamo por los años de trabajo en negro en las tierras de Gardel, quien, al enterarse, habría prometido venganza: “Hay gente que le escuchó decir a ese señor que no se la iba a dejar pasar a mi hijo…”.