Santa Cruz complicada: testigos aseguran que estaba ebria y que se fugó
Todos los testigos comprometieron a Santa Cruz: estaba ebria, no respetó la distancia con la moto de la víctima y abandonó al atropellado. Santa Cruz no declaró y su marido aseguró que los medios “la estigmatizaron”. Tapándose el rostro con el pelo y dando la espalda a los parientes de la víctima, Rocío Santa Cruz afronta el primer día del juicio en su contra.
Rocío Fiorella Santa Cruz (33) llegó al juicio oral y público por la muerte del inspector de tránsito municipal Ramón Víctor Cabrera (52), ocurrida el 31 de enero de 2016, cinco minutos antes del inicio. Nunca miró a los presentes en la sala de audiencias de la Justicia Correccional, a los que les dio la espalda en todo momento, y para evitar que la retrataran y la filmaran se cubrió el rostro con la larga cabellera. Ella, la acusada, se negó a declarar al momento de ser llamada a indagatoria. Pero aclaró que declararía más adelante.
La primera audiencia del proceso por “homicidio culposo” giró en torno al relato de tres testigos. Claudio Ferreyra, esposo de la juzgada, fue el primero en comparecer. El hombre admitió ante el juez César Jiménez que su mujer, el día del hecho, optó por mentirle en un principio, al no contarle que había embestido al motociclista en avenida Quaranta, entre Zapiola y 115. Recordó que ella le dijo que no sabía cómo se había dañado el Peugeot 408 blanco.
Ferreyra ratificó que la noche anterior al choque, Santa Cruz había asistido a una “cena con ex compañeras de trabajo”.
“Le recriminé por los daños del auto, que con esfuerzo habíamos comprado hacía poco, e incluso tuvimos una discusión. Ella decía que no se había dado cuenta de cómo se habían producido los daños”, evocó.
“Me sentí mal por la discusión y le pedí a una amiga en común que fuera a estar con ella. Cómo había salido a ver adonde había impactado el auto, no quería volver, por una cuestión tonta de orgullo incluso”, reconoció.
“Al rato me llama esa amiga y me dice que había llegado la Policía a mi casa. Vuelvo y me pongo a disposición de las autoridades. Nunca escondimos el auto”, aseguró. “Los medios nos estigmatizaron, sobre todo a mi señora. También quiero decir que siempre estuvimos preocupados por resarcir a la familia de la víctima. Como aun estamos en tratativas con el seguro, hicimos un ofrecimiento, pero siempre pensando en ayudar, ese fue el sentido”, afirmó.
La oferta de compensación había estado en la jornada desde un principio, al momento de las cuestiones preliminares. Primero cuando se leyó un escrito presentado por la fiscal María Laura Álvarez en el que manifestaba que, por decisión de la familia Cabrera, rechazaba cualquier intención de juicio abreviado o “principio de oportunidad” (compensación para que se extinga la acción penal) que incluyera el pago de un monto de dinero para que no saliera el debate oral. Entonces, el juez Jiménez corrió vista a la defensa de Santa Cruz para que manifestara su postura.
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