Su ex la denunció por golpear a sus hijos: “Es todo lo contrario”
Tras recibir reiteradas denuncias por parte de su ex pareja, María Elizabet Martínez, una mamá cinco hijos de Garupá, salió al cruce de las acusaciones de violencia hacia sus pequeños y aseguró que "es todo lo contrario".
Es que, según contó la joven de 35 años a La Voz de Misiones, los señalamientos de su ex marido, Luis Alberto Sanabria, de 39 años, "no tienen sentido, porque la que vivía denunciándole desde el 2019 era yo".
"La violencia viene desde hace mucho, como hace ocho años, pero hace tres años tomé esa decisión de denunciarlo, y ahí se le puso perimetral y él volvía, porque decía que iba a cambiar", recordó la mujer.
"A mi hijo, que ahora tiene 16, cuando tenía 4, él lo vivía moliendo a palos", ejemplificó la madre, que tiene cuatro hijos en común con su denunciante, tres nenas de 5, 9 y 11 y un varón de 7.
"Estuve mucho tiempo aguantando muchas cosas por mis hijos", sostuvo Martínez y afirmó que su ex, quien trabaja en un taller mecánico y es militante social, "estuvo preso varias veces, no solo por violencia de género, sino que en 2020, él estuvo preso ocho meses en Candelaria porque intentó matar a una persona con el primo".
"Se lastimaron jugando"
Respecto de las dos denuncias por maltrato hacia sus hijos, una radicada en diciembre y la otra la última semana, María Elizabet sostuvo que "la nena se lastimó jugando en la plaza, no estaba golpeada", indicó, en referencia a los dichos de Sanabria, quien contó que a la nena "estaba molida a palos".
"Nunca le pegaría a mi hija de esa forma, porque yo viví eso con él, yo fui golpeada de esa manera, no tiene sentido lo que está diciendo", siguió la mamá y añadió: "Él le dijo a mi nena, que tiene 11 años, que quería que diga que yo le pegué".
En el mismo sentido, luego de que el dirigente del Movimiento Social Frente de Trabajo la volviera a denunciar por maltratar a su hijo de 7 años, el último domingo, la joven adujo que "el nene se lastimó jugando, no tengo la menor idea de por qué le dijo eso".
En tanto, María Elizabet reconoció que "hay una perimetral vigente, yo no me puedo acercar a él", dijo y fustigó: "Yo a él ni siquiera lo molesto, no me pasa un peso, siempre tiene un pero, yo me arreglo sola con mis cinco hijos; trabajo día de por medio y a la tarde estoy estudiando".
"Yo dejé de denunciarle a él, dije basta, tenemos que tratar de llevarnos bien por los chicos porque son ellos los que están sufriendo, él es un manipulador", cerró.