Un tío complicó al joven enjuiciado por el crimen de sus padres en Andresito
El debate oral por el parricidio de la pareja de agricultores de Andresito, Hilario Kirschner (61) y Mirta Sachser (54), continuó ayer con la declaración de media docena de testigos, entre ellos el de un hermano de la víctima, quien complicó severamente a Alejandro (26), el joven acusado de asesinar a sus padres.
El testimonio le correspondió a Reinaldo Kirschner, hermano de Hilario, un hombre de avanzada de edad que ante el Tribunal Penal Uno de Eldorado se mostró aún conmovido por el hecho registrado en la localidad de Comandante Andresito en septiembre de 2019.
Ante las partes, el testigo recordó que tiempo antes del hecho eran común con las conversaciones donde su hermano Hilario le admitía que la relación con su hijo Alejandro era conflictiva.
Según Reinaldo, su hermano le contó que haber sufrido agresiones físicas de parte de su hijo y le admitió que le preocupaba el futuro de la situación porque ya no encontraban solución alguna al conflicto.
Sobre las causas de los encontronazos, el hombre señaló que todo se debía a que el muchacho ahora imputado sufría adicción a las drogas y no quería trabajar ni estudiar, ante lo cual era recriminado por su padre, que poco a poco dejaba de darle dinero y prestarle la camioneta.
Ayer también declaró Héctor, hermano del imputado e hijo de ambas víctimas, quien también recordó que Alejandro padecía problemas de adicción a las drogas, aunque sobre el caso en particular no pudo aportar mucho debido a que no se residía en la provincia al momento de los hechos.
El debate continúa hoy con la declaración de más testigos.
Alejandro Kirschner está acusado de “doble homicidio agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego, en concurso real con portación de arma de fuego de uso civil, sin la debida autorización legal”, imputación que prevé una pena de prisión perpetua en caso de ser hallado responsable del hecho al culminar el proceso oral.
El juicio se desarrolla en el Tribunal Penal Uno de Eldorado, bajo la presidencia del magistrado Atilio León.
Según la reconstrucción del caso, el hecho se registró el 21 de septiembre de 2019, en la chacra donde las víctimas residían junto al único acusado del doble crimen, en la localidad de Andresito.
Ambas víctimas fueron ejecutadas a tiros con un rifle calibre 22 milímetros.
En un principio se especuló con la hipótesis de un asalto, pero luego la pesquisa se focalizó en el hijo de ambos, quien aparentemente en el último tiempo mantenía una relación conflictiva con sus padres a raíz de los problemas de adicción que el muchacho padecía.
Incongruencias en su declaración, testimonios que lo ubicaron en la escena al momento en que se presume se cometió el crimen y otros indicios dejaron al implicado severamente comprometido en la causa.