Ya hay 11 detenidos por doble crimen en santuario del Gauchito Gil en Corrientes
Suman 11 los detenidos por el doble crimen de Sergio “Checho” Canteros, de 33 años, y su padre Julio César, de 64 años, el 6 de agosto pasado, en una vivienda ubicada frente al santuario del Gauchito Gil en Mercedes, Corrientes.
Según indicó el ministro de Seguridad correntino, Juan José López Desimoni, el gobierno provincial acompaña de cerca el trabajo del interventor de la asociación civil que maneja el santuario, y a la que vecinos y amigos de los fallecidos responsabilizan por el crimen.
“Estamos acompañando la intervención, hemos puesto un móvil frente a las instalaciones garantizando la seguridad, el interventor está trabajando con las recomendaciones del Poder Ejecutivo”, afirmó el funcionario en declaraciones a radio Sudamericana.
“Hay 11 detenciones en este momento. Nosotros pensamos que de acuerdo a las testimoniales y pruebas recolectadas hasta ahora, podría decirse que los involucrados de forma directa estarían detenidos”, señaló.
Conmoción
El doble crimen que conmovió a esa localidad correntina fue el último acto de una sucesión de hechos que venían dándose hace cuatro años, en el marco de una disputa que fue escalando de tono entre “Checho” Cantero y los puesteros del santuario, ubicado enfrente del negocio y vivienda familiar del primero.
Según contó su esposa, Yésica Rodríguez, la gota que colmó el vaso fue cuando los vendedores del santuario empezaron a levantar nuevos puestos de venta frente a la propiedad familiar. “Sergio se enojó y les destruyó uno de los puestos”, relató la mujer. Acto seguido, comenzaron las amenazas que desembocaron en el homicidio de él y su padre.
La crónica policial señala que la tarde del crimen, Rodríguez avisó por teléfono a su esposo que los atacantes querían meterse a su casa.
El hombre estaba a ocho kilómetros de allí, acompañado de su padre. Al llegar, escondió a sus hijos en un baño e intentó dialogar con los atacantes, pero ninguno le dio tiempo.
Canteros intentó escapar, pero cayó al suelo y fue apuñalado más de 20 veces. Murió en el hospital una hora después.
Su padre recibió entre cinco y siete puñaladas. Falleció tres días después. En el ataque, fueron heridos también el cuñado de Sergio y un tío de su esposa.