A un año de la muerte de niñas misioneras por militares paraguayos, convocan frente a consulado
Este jueves 2 de septiembre, se cumple un año de la muerte de las niñas de Puerto Rico, Lilian Mariana y María Carmen Villalba, de 11 años, a manos de militares paraguayos, durante una incursión contra el grupo guerrillero conocido como Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), en una zona boscosa de Yby Yaú, Concepción, en el norte del país.
Con motivo del aniversario y frente al hermetismo del gobierno paraguayo, que parece decidido a no investigar lo sucedido, la campaña #EranNiñas convoca para mañana a las 17:00 a un acto frente al Consulado de Paraguay en Posadas.
Según explicaron los organizadores de la protesta, la convocatoria tiene alcance nacional y se replicará frente a muchas de las sedes diplomáticas del vecino país en Buenos Aires y varias capitales provinciales.
El día D
Lilian y María visitaban a sus padres, miembros del grupo insurgente, cuando se desató el infierno. Fueron las únicas dos víctimas de la incursión de esa mañana de la Fuerza de Tareas Conjuntas (FTC), un híbrido militar-policial creado en 2013 por el gobierno del tabacalero Horacio Cartes para combatir la violencia armada en el norte, especialmente la guerrillera.
En un principio, el gobierno del presidente Mario Abdo Benítez presentó el operativo como un duro golpe contra el grupo guerrillero, pero apremiado por las críticas de sectores políticos y sociales internos, y la reacción argentina al conocerse la nacionalidad de las víctimas, no tuvo más que reconocer que eran niñas y no las “dos mujeres jóvenes” del relato oficial inicial.
El 4 de septiembre, el mandatario lamentó el fatal desenlace de la incursión armada que dos días antes había presentado como una resonante victoria sobre la insurgencia guerrillera, incluso fotografiándose con militares fuertemente armados en los restos del campamento asaltado a sangre y fuego.
El Ministerio Público paraguayo abrió una carpeta fiscal, pero la investigación nunca avanzó más allá de pobres diligencias, que siempre sintonizaron con un relato gubernamental cuestionado dentro y fuera del país.
Repercusión mundial
El caso se posicionó en la agenda multilateral, por impulso de las organizaciones de derechos humanos paraguayas y argentinas, y la familia de las pequeñas, que dieron vida a la campaña internacional #EranNiñas.
Organizaciones como Human Rights Wacht, con sede en Nueva York, Estados Unidos, y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, se posicionaron al respecto, cuestionando la manera en que el gobierno paraguayo manejó el caso.
“Hay graves irregularidades en la investigación”, señaló José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch. “El gobierno paraguayo debe permitir inmediatamente que peritos forenses argentinos realicen una autopsia y que ellos y los familiares de las víctimas tengan pleno acceso a las evidencias recogidas”, agregó.