Acusado de hackeo a ex ministro de Larreta: "Me pagaron $15.000 por objetivo"
Elías Ezequiel Nuñes Pinheiro, uno de los cinco hackers de Eldorado acusados del ataque al celular del ex ministro de Seguridad porteño Marcelo D’Alessandro, reconoció el hecho y desmarcó al resto del grupo.
El joven de 22 años fue indagado en las últimas horas por la fiscal especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas, Daniela Dupuy, y la jueza Araceli Martínez, del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°29 de la ciudad de Buenos Aires.
Según informó el diario porteño Perfil, en su declaración, Nuñes Pinheiro reconoció la autoría del SIM swapping mediante con que logró acceder a la información del teléfono móvil del ex funcionario de Horacio Rodríguez Larreta, y dijo que le pagaron por el trabajo.
El joven fue empleado de JYC Electronic y Mobile Shop, los dos comercios allanados la semana pasada en el marco de la investigación del hackeo a D’Alessandro y a los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Andrés Basso, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos; el fiscal general de Caba, Juan Bautista Mahiques, y el diputado nacional del PRO Diego Santilli.
Nuñes Pinheiro dijo a la fiscal Dupuy y la jueza Martínez que lo contactaron por Telegram, que le pagaron $15.000 por cada ataque, y que el pago se efectivizó con criptomonedas. "Me pagaron $15.000 por objetivo", dijo el joven, según publicó el sitio Infobae.
Para ser indagados, el joven y el resto de los acusados, su padre Elías Ezequiel Nuñes Pinheiro, Antonio Aquino, Julio César Escobar y Cecilia Mercado, debieron viajar a Buenos Aires para presentarse en la sede judicial porteña.
Nuñes Pinheiro dio a entender que por “la terminología que usaba”, la persona que lo contactó sería de Misiones.
Emprendedores
Otro de los acusados, Antonio Aquino, de 30 años y dueño de GSM Express, un local dedicado a la venta y reparación de teléfonos celulares, negó a la prensa porteña cualquier vinculación con el hackeo de D’Alessandro, los jueces y el diputado del PRO.
Lo mismo hizo el acusado Escobar: "Soy un pequeño empresario que la viene remando hace más de 15 años, 18 horas por día con mi esposa y después de ese tiempo logramos tener una cómoda y tranquila vida económica porque somos prolijos”, dijo a Perfil.
Ambos rechazaron cualquier vinculación con la política misionera. “No tenemos o tuvimos algún vínculo con la política en Misiones, jamás", aseguraron.
Según la investigación, los hackers misioneros cometieron un error fatal, que condujo al equipo de Cibercrimen hacia ellos: chequearon información de sus objetivos en las bases de datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper), y dejaron suficientes rastros digitales para ser descubiertos.