Al borde de la destitución, concejal de Bonpland denuncia persecución
El Concejo Deliberante de Bonpland estaría resolviendo esta tarde la destitución de la concejal Cristina Bóveda, del Frente Popular Agrario y Social (FPAyS), quien desde junio de este año arrastra una serie de denuncias en el Juzgado de Instrucción 5 de Leandro N. Alem, entre las que figura el robo de un portón de la ex tabacalera Blaza, que la edil pintó de lila y colocó en su propiedad, luego del incendio nunca aclarado de su auto, en agosto de 2020.
En diálogo con La Voz de Misiones, Bóveda rechazó todas las denuncias en su contra, considerándolas parte de la “persecución política” por su trabajo con comunidades indígenas y campesinas, y desde mayo, cuando acompañó la lucha de una funcionaria de la farmacia del hospital, que sacó a la luz uno de los múltiples episodios de violencia de género que la legisladora asegura se suceden “en silencio” en las instituciones públicas locales.
“Esto empezó el 17 de mayo, cuando acompañé la marcha convocada por la trabajadora del hospital que sufría acoso y hostigamiento y era obligada a compartir con el acosador en una oficinita de cuatro por cuatro”, afirmó Bóveda, sobre un caso en que la víctima acusaba al jefe de personal de la farmacia de someterla a episodios de naturaleza sexual.
Dijo que, tras las denuncias de esta funcionaria en las redes sociales, le hizo llegar su solidaridad a través de las promotoras de su movimiento político y acompañó la manifestación que confluyó frente a la casa del funcionario denunciado, y que desembocó en la primera del denuncias que ahora están motivando su destitución, o al menos una sanción de parte de sus colegas concejales, formulada por la esposa del funcionario escrachado por acoso, presente a esa hora en la vivienda.
El famoso portón
Bóveda arrastra también denuncias de un ex beneficiario de los núcleos productivos cooperativos que promueve su agrupación partidaria, al que ella asegura haber apartado del trabajo y los espacios colectivos por “agresivo y violento”.
“Es el mismo que le vendió el portón a mi pareja, y que después me denuncia por robarle el portón a la tabacalera”, afirmó.
Sobre el portón, contó que tras el incendio de su auto se vio en la urgencia de aumentar la seguridad de su domicilio, por lo que con su pareja se pusieron a buscar la mejor solución para la cochera donde había ocurrido el siniestro: “Es ahí cuando esta persona le dice a mi pareja que él tenía un portón y entonces se lo vende”, afirmó.
Este hombre, identificado como Enrique O., también denunció después a Bóveda por el supuesto hecho punible del cobro compulsivo de 2.500 pesos a cada uno de los beneficiarios del plan Potenciar Trabajo, que integran los núcleos productivos del movimiento, y que la edil asegura son contribuciones voluntarias y no se trata de retenciones obligatorias.
Esta mañana, un nutrido grupo de de organizaciones como Mujeres Violentas y el Movimiento Evita, entre otras, llevaron a Posadas el reclamo por Bóveda y entregaron un petitorio en la Casa de Gobierno.