Alberto en el Congreso: “Argentina es de los países que más creció”
El presidente Alberto Fernández inauguró este miércoles el 141° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, con un discurso que se extendió por más de dos horas y en el que recorrió los logros de su gestión, cuestionó al Poder Judicial y reclamó una investigación del intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El presidente llegó al Congreso pasadas las 11,30, y ocupó el centro de la mesa, junto a la vicepresidenta y titular del Senado, y la titular de Diputados, Cecilia Moreau.
La sesión tuvo sus momentos controvertidos, con cruces e insultos entre los parlamentarios presentes; e incluso insultos puntuales al presidente por parte del diputado del PRO, Fernando Iglesias.
La mayor tensión se generó cuando Fernández, apuntó en su discurso contra el fallo de la Corte favorable a Caba en la disputa por la coparticipación con el gobierno federal, y acusó al máximo tribunal, y a sus jueces, de haber degradado el sistema judicial con fallos a la medida, cautelares a empresas amigas, “entrelazados en vínculos con políticos, empresarios y factores de poder”.
Hasta ahí, el presidente había llevado un discurso en el tono acostumbrado, repasando las políticas de sus tres años de gobierno, con datos, cifras, indicadores socioeconómicos: 13 millones de empleos registrados, inversión en educación, ciencia y tecnología; la Antártida, la “jerarquización” de las Fuerzas Armadas; derechos humanos, entre otras.
“La Corte Suprema de Justicia le quita dinero a los que más necesitan y destina esos mismos recursos a la ciudad más opulenta del país", disparó Fernández, y provocó el estallido opositor.
“Insúlteme Iglesias, es un honor”, le retrucó el presidente al legislador del PRO, que le gritaba desaforado desde su banca.
La referencia al fallo de la Corte a favor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue el comienzo de un análisis de Fernández sobre la justicia, y el proyecto de reforma judicial que tuvo media sanción en el Senado, pero luego fue cajoneado en Diputados.
"La intromisión de la Justicia en la ejecución presupuestaria es definitivamente inadmisible", arremetió el presidente. "El Poder judicial no cuenta con la confianza pública", sentenció.
"Mientras que muchas provincias necesitan realizar obras que permiten asegurar servicios tan esenciales como el agua potable para sus habitantes, la Corte Suprema de Justicia aseguró a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recursos coparticipables que no le corresponden contrariando la ley de coparticipación vigente", cuestionó.
Asaltantes
Fernández definió como un “asalto” lo resuelto por la Corte en el manejo del Consejo de la Magistratura, cuyo presidencia es ocupada por el titular del máximo tribunal Horacio Rosatti, a quien el oficialismo acusa de haberse autonombrado en contra de la Constitución.