Anoche, la
Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al programa Compre sin IVA, impulsado por el ministro de Economía y candidato a presidente de
Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa.
El proyecto, que busca convertir en ley el decreto que establece la devolución automática del 21% en los productos de la canasta básica para quienes ganen por debajo de los $708.000, que ya está en vigencia, obtuvo 134 votos afirmativos, del oficialismo, la izquierda, los libertarios y bloques provinciales; 0 negativos y 107 abstenciones, enteramente de la oposición de
Juntos por el Cambio (JxC).
El
voto de los legisladores misioneros se dividió entre la abstención de JxC y los votos afirmativos de la bancada misionerista y del kirchnerismo misionero, que actuaron en tándem.
En sintonía con la posición asumida por el interbloque de la coalición, el radical Martín Arjol y la puertista Florencia Klipauka Letwak, se abstuvieron, mientras que el legislador del PRO Misiones, Alfredo Schiavoni, estuvo ausente.
Como contrapartida, los renovadores Diego Sartori y Carlos Fernández; y los kirchneristas Cristina Brítez, de La Cámpora, y Héctor Cacho Bárbaro, del Partido Agrario y Social (PAyS), votaron a favor del proyecto.
El debate
La discusión del programa Compre sin IVA, que como informó en el recinto el diputado Carlos Heller, del Frente de Todos (FdT), alcanzó ya a 18 millones de personas y efectivizó unos $36.000 millones en reintegros, insumió largas horas y expuso desde el comienzo dos posiciones, perfectamente, enfrentadas.
Con matices, el oficialismo, la izquierda, bloques provinciales como el de la Renovación misionera, y los libertarios, confluyeron en el acompañamiento al proyecto enviado por Massa al Congreso unos días después de
anunciar la medida que rige desde el 18 de septiembre pasado.
La oposición, abroquelada en JxC, discurrió sobre su discurso histórico acerca de la presión tributaria y la necesidad de reducir la carga impositiva, y cabalgó sobre el impacto del proyecto en el déficit fiscal, para fundamentar su rechazo, que finalmente se tradujo en la abstención colectiva.
Como miembro informante, Carlos Heller, del Frente de Todos, habló de la utilización del programa y argumentó: “Con este proyecto de ley intentamos darle continuidad a esta política que se ha iniciado a partir de un decreto del Poder Ejecutivo, con un exitosísimo resultado alcanzado hasta aquí”.
El legislador oficialista explicó que la medida apunta a la progresividad del sistema tributario, para que “paguen más los que ganan más”.
“Genera un inmediato impacto positivo en la formalización de actividades, porque el comprador está interesado en que la compre se facture”, argumentó.
Otros diputados del FdT, como la santacruceña Paola Vessvessian, hicieron hincapié en esto último, y destacaron “la movilidad de la medida en el mercado interno”.
“Acá se habla mucho del déficit, pero se olvida de las cuestiones que tienen que ver con la vida diaria de millones de argentinos”, afirmó la legisladora patagónica.
Opositores, como Alejandro Cacace, de Evolución Radical, y Paula Oliveto Lago, de la Coalición Cívica porteña, coincidieron en que el IVA es un impuesto “distorsivo” que “hay que eliminar”, pero consideraron “electoralista” la medida dispuesta por Massa.
“Estamos a favor de la eliminación del IVA a los alimentos de la canasta básica”, sostuvo Oliveto Lago, y recordó: “Tal cual como lo hizo Macri luego de las elecciones de 2019”.
“Les recuerdo a UxP que ustedes le pusieron fecha de vencimiento cuando asumieron en diciembre de 2019 y no lo continuaron, y ahora lo retoman cuatro años después”, disparó la diputada porteña.
“Entendemos que este impuesto es distorsivo, pero esto no es una baja de impuesto, sino un subsidio a una determinada base de la sociedad”, arremetió. “¿Para qué viene este proyecto al Congreso?”, se preguntó, por su parte, el radical Cacace.
“Es curioso que en cuatro años de gobierno no se les ocurrió nunca plantear la devolución del IVA”, continuó el legislador de JxC.
Cacace, tachó al proyecto del oficialismo de “electoralista, porque se hace ahora”, y remarcó que la medida “fija la política tributaria para el próximo gobierno”.
La Coalición Cívica y la UCR mostraron su disconformidad con el proyecto, pero al mismo tiempo reconocieron la “necesidad de avanzar en la eliminación del IVA a los alimentos”, e incluso hubo legisladores, como el radical Víctor Hugo Romero, que propusieron ampliar el alcance a los trabajadores de la economía informal.
"Este proyecto deja afuera a los desempleados”, afirmó, en tal sentido, la diputada Marcela Campagnoli, de la Coalición Cívica bonaerense.
“Nadie puede estar en desacuerdo con aliviar la carga de las familias”, señaló la legisladora, y fundamentó: “No podemos, sin embargo, permitir que este proyecto genere más inflación, y desequilibrio fiscal, que perjudica a la totalidad de los argentinos”.
Las expresiones más duras provinieron de los diputados del PRO, y los representantes de Republicanos Unidos, Ricardo López Murphy, y de Avanza Libertad, el ex libertario José Luis Espert, que pusieron el foco en el déficit fiscal y agitaron el fantasma de la hiperinflación.
Con todo, López Murphy, fue más lejos, y vaticinó: “Va a ser peor de lo que dijo Espert, va a ser peor el déficit, y va a ser peor la caída de la economía”.