Arjol y el veto a la reforma jubilatoria: “El presidente dijo que no hay plata”
El diputado nacional misionero Martín Arjol ratificó su acompañamiento al veto del presidente Javier Milei a la ley de movilidad jubilatoria aprobada por el Senado hace menos de un mes, argumentó que su decisión está relacionada al “equilibro fiscal” alcanzado por el gobierno durante los últimos meses y consideró que la iniciativa es “loable”, pero que “si no hay fondos, es solo es una buena intención”.
Previo a su ingreso a la reunión de comisión con sus compañeros de bancada, el legislador misionero dialogó con La Voz de Misiones y respondió a las inquietudes -y críticas- que emergieron en el todo el arco político este mediodía tras la reunión con mantuvo con el presidente, en compañía de otros cuatro diputados de la Unión Cívica Radical (UCR), quienes decidieron apoyar el veto mañana y votar en contra de la reforma previsional que anteriormente habían acompañado.
“Quienes venimos acompañando al presidente queríamos tener una reunión con él por el tema del tratamiento del veto. Queríamos saber la posición del presidente. Nosotros no ocultamos nada, acá no hay nada secreto, es una reunión que tuvimos y una decisión que tomamos”, introdujo Arjol.
El equilibro fiscal como camino
“Nosotros acompañamos esta ley, pero creemos firmemente que la Argentina, para salir definitivamente de más de 100 años de déficit fiscal, lo que tenemos que lograr es el equilibrio fiscal y el gobierno lo está logrando. Desde la sanción de esta ley hasta hoy el gobierno ha demostrado un descenso acelerado de la inflación, que se redujo de 25% a 4%. Entonces, el gobierno ha demostrado que el camino es el equilibro fiscal”, amplió.
El diputado misionero calificó como “loable” la iniciativa, aunque cuestionó la falta de “respaldo” para sostener el proyecto, situación que la transforma “solo en una buena intención”.
En su argumentación, el radical refirió que “yo entiendo que el tema es sumamente loable, que los jubilados ganen bien. El tema es cómo pagamos esa jubilación. Ahí es donde entra la discusión de que tenemos una ley que no ha establecido su forma de financiamiento”.
“Y para financiar esa ley hay tres formas de hacerla: una es pedir prestado, pero nadie nos va a prestar porque somos deudores seriales fruto de estas ideas de desequilibro; otra es imprimiendo, lo que genera inflación y va a generar que ese aumento luego sea absorbido por el proceso inflacionario; y la última es con aumento de impuestos”, desarrolló.