Campaña internacional pide justicia para niñas de Puerto Rico muertas por militares paraguayos
Las diversas organizaciones que articulan en Posadas la campaña internacional #EranNiñas, confluyeron este jueves en la plaza 9 de Julio con motivo de cumplirse un año de la muerte de Lilian y María Carmen Villalba, de 11 años, residentes en Puerto Rico, Misiones, a manos de militares paraguayos, durante una incursión contra el grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), en Concepción, en el norte del vecino país.
Hoy, también el gobierno argentino volvió a pedir a Paraguay una profunda investigación de lo sucedido el 2 de septiembre de 2020, y una autopsia de los cuerpos a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense, cuyo ingreso al país se está pidiendo desde el año pasado, y que la justicia paraguaya ha rechazado sistemáticamente.
“Paraguay no ha investigado lo que pasó con las niñas. Esta campaña internacional pide justicia para ellas, porque no podemos permitir que un Estado pueda salir a anunciar que mató a dos niñas y no pase nada”, afirmó Florencia Aguirre, una de las jóvenes presentes en la plaza.
“A su vez, está desaparecida Lichita, que fue a ese viaje junto con las primas Lilian y María Carmen, y fue secuestrada por las Fuerza de Tareas Conjuntas, que es lo que cuentan los pobladores de allá, y hasta el día de hoy no se sabe nada de ella, y tampoco Paraguay la ha buscado”, agregó.
Florencia se refiere a la adolescente de 14 años Carmen Elizabeth Villalba, hija de Carmen Villalba, líder del EPP presa desde hace 18 años en la cárcel de mujeres de Asunción, que desapareció sin dejar rastros a fines de noviembre de 2020, cuando las sobrevivientes de la incursión donde murieron Lilian y María intentaban burlar el cerco militar y salir de la zona de conflicto.
Cabos sueltos
“Lograron escapar dos jóvenes de ese viaje, que pudieron volver a la Argentina, y ellas contaron su versión, de que a Lilian y María las llevaron con vida y fueron ejecutadas después, lo que echa por tierra la versión del Estado paraguayo”, sostuvo Florencia.
Las jóvenes en cuestión son Tania Tamara, de 19 años, y Tamara Anahí, de 14, esta última hermana melliza de Lichita, que en enero de 2021 prestaron testimonio ante el Comité del Niño de Naciones Unidas, y la Relatoría Especial de Ejecuciones Sumarias, también de la ONU.
Ambos testimonios son algunos de los cabos sueltos que exhibe la versión oficial del gobierno paraguayo sobre un episodio que el presidente Mario Abdo Benítez se apresuró a presentar como un resonante golpe contra el grupo rebelde, hasta que debió bajar el tono triunfalista apremiado por la presión de adentro y fuera del país.
“Este es un delito de lesa humanidad, que no prescribe; es un crimen de Estado”, afirmó Florencia.
El reclamo se multiplicó esta tarde en acciones similares en otras ciudades del país, y en Bolivia, Uruguay y algunas ciudades europeas, dijeron los manifestantes.