CFK cumplirá condena en su departamento de Constitución con tobillera electrónica
El juez Jorge Luciano Gorini, presidente del Tribunal Oral Federal 2 (TOF2), confirmó hace minutos que la Justicia decidió concederle la prisión domiciliaria a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK), condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en el marco de la denominada causa Vialidad que la mitad del arco político considera un proceso armado para proscribirla.
Gorini notificó las condiciones de detención por escrito a la ex presidenta, que desde este martes ya se encuentra cumpliendo su condena en el departamento de la calle San José, en el barrio porteño de Constitución, convertido en búnker político desde que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dejó firme su condena el 10 de junio pasado.
Según publicó el diario Clarín, el tribunal le impuso a CFK tres reglas de conducta: “Permanecer en el domicilio, abstenerse de adoptar comportamientos que puedan perturbar la tranquilidad del barrio” y “presentar una lista de quienes integran su grupo familiar, custodia policial, profesionales médicos y abogados que podrán acceder al domicilio”.
También, ordenó la colocación del dispositivo de vigilancia portátil, conocido popularmente como tobillera electrónica, y una supervisión trimestral de acatamiento del reglamento.
Curva
La decisión judicial busca desactivar las tensiones políticas provocadas por el fallo de la Corte de la semana pasada y evitar la movilización convocada para mañana por el peronismo, la izquierda y los sindicatos para acompañar a CFK hasta los tribunales federales de Comodoro Py.
Según tuitean a esta hora referentes kirchneristas como la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, la convocatoria sigue en pie, aunque la ex presidenta ya no esté obligada a movilizarse a los tribunales.
"¡No te comas la curva de algunos medios, mañana marchamos! Caminamos con Cristina ida y vuelta. Vamos y volvemos con ella", escribió Mendoza en sus redes sociales.
La convocatoria invita a salir a las 10 de la mañana de la esquina del departamento de la expresidenta y marchar hasta Comodoro Py.
La medida fue tomada en medio de una fuerte presión política y negociaciones de último momento entre representantes del Gobierno nacional y sectores del Poder Judicial. Según trascendió, el asesor presidencial Santiago Caputo y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, se ocuparon personalmente de las gestiones para evitar que CFK tuviera que trasladarse físicamente a los tribunales, y así desactivar la marcha.