Clan Kiczka, de la juventud hitleriana a la voz de Puerta en la Legislatura
Germán Kiczka, nieto del médico nazi que se radicó en Posadas hasta su muerte en 2014, juró como diputado provincial en representación de Activar, el espacio político que conduce Pedro Puerta.
La jura de los 20 diputados electos el pasado 6 de junio tuvo entre sus nombres el de Germán Kiczka, un licenciado en relaciones internacionales oriundo de la localidad de Apóstoles, cercano a la familia Puerta y representante del clan familiar que sembró en suelo misionero su abuelo, Edmundo Kiczka, el médico de origen polaco militante de la juventud hitleriana y excombatiente del ejército alemán durante la segunda guerra mundial.
El clan Kiczka tuvo su representante público más conocido, hasta ahora, en el abuelo Edmundo, quien llegó a ser funcionario de la Municipalidad de Posadas. De carácter irascible, intolerante, cumplió tareas en el área de Calidad de Vida, con vinculación en el cuidado de los espacios públicos.
"Edmundo Kiczka era un médico que ocultaba su autoritarismo con alguna salida irónica o un comentario cómico cuando estaba próximo a desbarrancar, como si reaccionara frente a un pasado que a menudo se apoderaba de su pensamiento y de la lengua", le dijo a La Voz de Misiones un excompañero de tareas en la muni de Posadas, que prefirió que su nombre no trascienda.
El personaje rápidamente fue ganando espacios con gestos de anciano bonachón, comprensivo, de habla atravesado por su origen polaco, con un pasado desconocido que se fue develando con el paso de los años, hasta dejar la estela en sus descendientes.
Fue integrante de las llamadas juventudes hitlerianas, con las cuales el régimen de Adolfo Hitler sentaba las bases para llevar a cabo su plan de exterminación de judíos y sometimiento al pueblo europeo, como garantía de una raza mejor, según decía.
También cumplió tareas como paracaidista en la aviación nazi por su condición de hijo de madre alemana, hecho este que lo ubicó en un lugar preferencial cuando las fuerzas alemanas invadieron Polonia, ingresando al ejército ario a los 16 años.
No hubo atrocidades
El portal de noticias de Misiones On Line recordó que Kiczka tenía 20 años cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, donde participó en acciones bélicas y “no le tenía miedo a la muerte porque vio a muchos caer en las batallas, especialmente en el invierno del 43, frente a Moscú.