Crece el interés de los candidatos presidenciales por sumar a la Renovación
Alberto Fernández fue el último en expresar una invitación a Carlos Rovira, Antes lo hicieron Frigerio y Urtubey. La Renovación defiende una reparación histórica para Misiones.
POSADAS. Los resultados obtenidos en función de gobierno y en el terreno electoral en los últimos años, ubicaron al Frente Renovador de la Concordia de Misiones entre los objetivos principales de los candidatos presidenciales, en el actual tramo de la campaña.
Todos saben que los desafíos de las PASO, las elecciones generales y un eventual balotaje serán determinantes en el futuro político de Argentina, y en ese derrotero hay coincidencia en que la suma de socios virtuosos entraña puntos a favor.
Con esas intenciones pasaron por Misiones con la promesa de volver el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio, y el salteño y candidato a vicepresidente Juan Manuel Urtubey, que mantuvieron contactos con funcionarios y referentes de la Renovación.
El último en expresar sus deseos de acercamiento fue el candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, principal adversario de Juntos por el Cambio que tratará que Mauricio Macri sea reelecto.
A través de un mensaje personal dirigido al ministro de Energía de la Provincia, Sergio Lanziani, Fernández le envió a Carlos Rovira, mentor de la Renovación, “un abrazo grande y decile que cuando me diga me tomo un avión y me voy a comer con él un bife”.
La predisposición, clara y concreta, no admite dudas acerca de los propósitos del Frente de Todos de contar con un aliado importante en el nordeste del país, como sería la Renovación, de cara a una futura gestión política y de gobierno.
No en vano el macrismo desembarcó días antes en Misiones con un paquete de tentadoras ofertas; los del Consenso, Lavagna y Urtubey, ni siquiera fijaron condiciones y ahora el kirchnerismo, con Alberto Fernández, hasta se despachó con el ofrecimiento de un ministerio nacional.
A todo ello, se dice que la respuesta misionerista giró siempre en torno a una restitución histórica de beneficios económicos que la Provincia fue perdiendo con distintas administraciones, en comparación con la cantidad de población y otros ítems con los demás distritos del NEA.
Se trata una de línea clara y precisa que la Renovación hizo entender a sus interlocutores, atento a su premisa de sostener la independencia de los misioneros y sus reclamos con , en un complejo momento político.