Denuncian por violencia a candidato a intendente de Puerto Iguazú
Fabián Antonio De Sosa, conocido como El Polaco, candidato a intendente de Puerto Iguazú por el sublema Igualdad para Todos, del Frente Renovador de la Concordia, fue denunciado por violencia de género por su ex pareja, por un episodio que se registró el domingo por la noche.
La mujer dijo que De Sosa “atropelló” su domicilio en el barrio Las Palmeras y, totalmente fuera de sí, arremetió a cintarazos y con un cargador de celular contra ella y sus dos hijas mayores, provocándole lesiones a las tres.
“Vino y tiró el portón, pateó dos sillas y me lastimó la rodilla”, relató a La Voz de Misiones. Contó que De Sosa avanzó sobre ella y la tomó del cuello, y que después se quitó el cinturón para golpear a las hijas que habían corrido en defensa de su madre.
“El primer cintarazo no le pude atajar y le dio a mi hija en el brazo”, señaló la mujer. Agregó que después de ese primer golpe, De Sosa descargó toda su furia sobre ella.
“Demasiado mucho me pegó, me pegó por la cabeza, me agarró del pelo y me arrastró por todo el piso”, explicó.
Dijo que todo esto ocurrió a la vista del vecindario, en el frente de la vivienda donde vive con los siete hijos que tiene con él.
Contó que cuando el hombre dejó la casa, después de la paliza contra ella y sus hijas, fue increpado por una vecina que había sido testigo de la escena y que salió a reclamarle por el episodio que acababa de protagonizar.
“La señora le cruzó, le insultó, le dijo: ‘¿Así querés ser intendente, pegando mujeres?’, y entonces él le tiró una piña en el hombro; y cuando le pegó a la señora ya saltaron todos, la hija, el hijo; y entonces le pegamos entre todos”, relató la mujer.
Minutos después, con De Sosa ya reducido, llegó la policía y se materializó la denuncia.
Mala junta
“Él cuenta todo al revés de lo que pasó”, opinó la mujer sobre la versión de su ex pareja. Sostuvo que, si bien no tiene pruebas, cree que De Sosa está abusando del alcohol y las drogas.
“El cambió por su mala junta y las borracheras, no era así, se pasó de rosca”, señaló.
La mujer se definió como ama de casa. Contó que De Sosa nunca le permitió trabajar. “Me tenía encerrada, no me dejaba salir, me vigilaba”, agregó.
“Cualquier mujer que andaba sola ya era una puta para él”, ilustró.
Definió a De Sosa como un “mentiroso serial” y contó que nunca compartía momentos con la familia. “Ni los domingos él se quedaba con nosotros”, agregó.
Carpetazo
A la versión de la denunciante, que obra desde el fin de semana en un expediente del Juzgado de Familia de Puerto Iguazú, el acusado le opone su propio relato de los hechos, y argumenta que la “verdadera” víctima es él.