Diputado provincial del PRO contra el pacto fiscal y gravar las herencias
El diputado provincial de Juntos por el Cambio (JxC), Jorge Ratier, presidente del bloque del PRO en la Legislatura, apuntó contra el Pacto Fiscal firmado a fines de diciembre de 2021 por la mayoría de los gobernadores del país, entre ellos Oscar Herrera Ahuad, considerándolo “la estocada final a un año que por atípico que fuera, y pese al rebote de la recuperación económica, fue durísimo para nuestra nación”.
En un escrito que hizo llegar a La Voz de Misiones, Ratier afirmó que en este nuevo acuerdo fiscal “el único ganador parece ser el Estado nacional en detrimento de los estados provinciales y del federalismo”.
El legislador afirmó que en el acuerdo fiscal firmado en la última semana de 2021, el gobierno federal pide “a las provincias que recauden más, escondiendo con esto un recorte del flujo de recaudación nacional y de reparto, dejando quizás a la suerte de cada estado su recaudación, en base incluso a crear nuevos impuestos o elevar las alícuotas si es que ya no están en su máximo porcentaje”.
“Deja también en una cuestión poco clara, las bases imponibles de los impuestos, como el automotor, que dejaría en manos de asociaciones civiles con intereses en la valuación de los mismos para decir que tenemos que pagar”, agregó.
“El nuevo heredero”
El legislador provincial cargó también contra la potestad de gravar las herencias que el acuerdo fiscal otorga a las provincias.
“Cuando se escucha la palabra herencia, la mayoría cree que se trata de bienes suntuosos, onerosos, o en la escala social, de la clase alta o media alta”, afirmó Ratier.
Señaló que esta creencia parte de un prejuicio y no se ajusta a la realidad, ya que quienes detentan verdadero poder económico no transfieren sus bienes de “manera tradicional”, sino a través de fideicomisos y otras operaciones financieras.
“La herencia es cualquier herencia, desde un vehículo que tenía el padre o la madre al morir, o una casa, chica o grande, que heredarían 10 hermanos. No estamos hablando de fortunas familiares o imperios económicos, sino de la herencia en términos generales, según las normas actuales”, argumentó.
“Es razonable pensar que la recaudación de un impuesto de estas características no sería significativo, porque claramente los instrumentos jurídicos permiten que cada vez haya menos sucesiones y tramites hereditarios”, indicó.
“Las grandes fortunas están expresadas en acciones de las empresas que se ceden antes del fallecimiento y se reserva el derecho al usufructo”, añadió, reiterando que se trata de “un impuesto que va a ir en contra de los que menos tienen”.
Ratier argumentó que este impuesto convierte al Estado en “un nuevo heredero, que no conforme con haber cobrado los impuestos en la conformación de por vida del patrimonio objeto de la sucesión, ahora también se transforma en parte de esa herencia, de manera compulsiva”.
“Si, se comprometió a no aumentar las alícuotas de los tributos existentes, pero no dijo que no va a crear este impuesto a la herencia, que es prácticamente un pedido velado del gobierno nacional”, señaló.