Senado rechazó DNU: Arce y Rojas Decut se abstuvieron y Goerling votó a favor
La Cámara de Senadores de la Nación rechazó, este jueves, el mega DNU 70/23 de desregulación económica del presidente Javier Milei, que deroga 79 leyes y reforma otras 300, entre ellas la del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), quitándole la potestad de fijar el precio de la materia prima.
La votación se definió por 42 votos a favor del rechazo al mega decreto presidencial “Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, 25 votos en contra, 4 abstenciones, entre las que figuran los misioneros de Innovación Federal, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia Social.
Martín Goerling, del PRO Misiones, halcón en la tierra colorada de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, votó a favor de mantener la vigencia del decreto presidencial.
Un rato antes, el pleno desactivó un intento del oficialismo de postergar por 15 días el tratamiento del mega decreto, a pedido del senador de La Libertad Avanza por Jujuy, Ezequiel Atauche, que fue rechazado por 41 votos en contra y 30 a favor.
En esa votación, los dos senadores misioneristas y Goerling coincidieron en apoyar el pedido del jujeño.
El DNU pasa ahora a la Cámara de Diputados, que puede refrendar lo resuelto esta tarde en el Senado; o aprobarlo, con lo que el decreto sigue vigente.
Es la primera vez en la historia legislativa argentina que el Senado rechaza un decreto presidencial.
Herramientas
El parlamentario del PRO Misiones fue el único de los senadores misioneros en anotarse en la lista de oradores y habló en séptimo lugar.
Goerling, adelantó su voto a favor del DNU, cargó contra la oposición y pidió al Congreso que le otorgue a Milei las “herramientas que necesita” para gobernar.
“Hace muy poco tiempo que asumió un nuevo gobierno apoyado por la mayoría de los argentinos”, dijo el ex director de Yacyretá en tiempos de Mauricio Macri.
“Desde todos los sectores sociales han apoyado un cambio porque la Argentina está totalmente rota. Venimos de fracaso en fracaso. En los últimos 70 años, la Argentina no ha parado de hundirse”, describió Goerling y ponderó: En los años ‘50 estuvimos entre los países más ricos de mundo y a partir de ahí no pareamos de caer y hoy peleamos los últimos lugares de los rankings del mundo”.
“Así llegamos a ese hartazgo que votó la sociedad”, sentenció e insistió: “La sociedad se hartó, dijo basta a un sistema decadente que privilegia a unos pocos y que nos llevó a la ruina”.
“Hablan de las estadísticas educativas con liviandad”, acusó Goerling y detalló: “Los chicos no saben lo que leen, no terminar el secundario, y estamos discutiendo si la educación es un servicio esencial y seguimos apañando a sindicalistas mafiosos”.