Goerling pidió renunciar al aumento de la dieta votado en el Senado
El senador nacional del PRO Misiones, Martín Goerling, pidió a la Secretaría Administrativa de la Cámara de Senadores de la Nación excluirlo del aumento salarial votado este jueves por la mayoría de la Cámara, que duplicó la dieta de los parlamentarios.
“Por la presente me dirijo a Ud. a los efectos de solicitarle tenga a bien analizar la posibilidad de no incluir el aumento autorizado en la Sesión Ordinaria del día de la fecha de emisión de la presente, a la liquidación de la dieta que le corresponde al suscripto”, reza la nota del parlamentario misionero a la secretaria administrativa de la Cámara, doctora María Laura Izzo.
El mismo Goerling informó de la nota en su
" target="_blank" rel="noopener">cuenta de la red social X, donde intentó diferenciarse de sus colegas y desmarcarse de la votación que al ser a mano alzada impidió el registro riguroso de los votos afirmativos y negativos.
“No fuimos votados para darle la espalda a los argentinos”, escribió el senador del PRO Misiones y explicó: “Por eso, presenté una nota para renunciar al aumento que votaron algunos senadores”.
“No somos todos lo mismo”, remató Goerling.
La Resolución 615/24, impulsada por el salteño Juan Carlos Romero, aliado del oficialismo, que subió los sueldos de los senadores de $1,7 millones a $4,3 millones, fue incluida sobre tablas luego de la cuestión de privilegio de la senadora fueguina de Unión por la Patria (UxP), Eugenia Duré, sobre la soberanía de las Islas Malvinas, y votada sobre tablas por más del 2/3 de los parlamentarios presentes en el recinto, sin que medie debate alguno y ninguno de los senadores pida la palabra.
No fuimos votados para darle la espalda a los argentinos. Por eso, presenté una nota para renunciar al aumento que votaron algunos senadores. No somos todos lo mismo. pic.twitter.com/rXvFwqrhxz
%5Etfw">April 18, 2024
Desprecio
La noticia desembocó, inevitablemente, en la polémica en un momento en que el gobierno insiste en afirmar que “no hay plata”, congela los salarios de trabajadores públicos y privados, y una a una las universidades nacionales empiezan a declararse en emergencia presupuestaria.