Intendente de Puerto Esperanza echó a contratados en los últimos 9 meses
Con el Decreto 1/2024, el intendente de Puerto Esperanza, Horacio Zarza, dejó sin efecto las contrataciones, ascensos y recategorizaciones de los últimos nueve meses en la administración pública municipal.
El nuevo alcalde, que reemplazó a Alfredo Gruber, indicó que, durante el último año de su antecesor, “se han registrado tasas inéditas de incorporación de empleados a la administración pública municipal, en muchos de los casos sin relación laboral previa”.
La reciente contratación de personal se debe a “decisiones ejecutivas teñidas de propósitos políticos agonales que reconocen un fin diverso a la protección tuitiva del empleo público y sus finalidades propias”, sostiene el decreto y agrega: “Se trata, en verdad, de medidas de cooptación política que dañan severamente las finanzas municipales, en el marco de un escenario de transición gubernamental”.
Además de la crisis económica imperante en el país, Zarza fundamentó que la Carta Orgánica del municipio “sujeta la estabilidad del empleado público a la evaluación de sus condiciones de idoneidad, apreciadas por medio de concursos públicos convocados al efecto”.
Las últimas contrataciones, ascensos y recategorizaciones no habrían respetado ese proceso, “ni tampoco se han acreditado las condiciones morales y de conducta, ni obtenido los certificados de aptitud psicofísica para el cargo o función de cada caso, requeridos por la Ley I - N° 37 en la forma y condiciones establecidas por el Decreto Reglamentario N° 1947/82”.
Asimismo, a diciembre de 2023, “se han superado largamente los límites impuestos por la Reglamentación de la Ley de Responsabilidad Fiscal de la Provincia de Misiones”.
Es que, a diciembre de 2018, la comuna contaba con 222 cargos y a 2023 debería tener 239, si se hubieran aplicado los índices contemplados en la ley. Sin embargo, “se han registrado un total de 283 cargos municipales, cifra muy por encima de lo autorizado y estipulado en el régimen mencionado”.
Ante lo expuesto, el intendente de Puerto Esperanza decidió dejar sin efecto “los actos administrativos mediante los cuales se ha dispuesto el nombramiento de agentes designados en el ámbito de la administración pública municipal, dentro de los nueve meses anteriores a la publicación del presente decreto”.
“Los empleados que se encuentren en la situación antes descrita cesan en sus cargos y funciones, extinguiéndose de pleno derecho los efectos de sus actos administrativos de designación, decisiones administrativas que quedan revocadas vista su condición precaria”, resolvió.
La misma suerte correrán los empleados de planta permanente que hayan sido recategorizados en el mismo período, quienes “vuelven a revistar las categorías y niveles escalafonarios previos”.