Jabornicky, el asesor detrás del proyecto político de Ramón Amarilla
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RedacciónPeriodista29 de enero · 20:42
Jueves 29 de enero, 2026 · 20:42
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Se muestra en las redes sociales en reuniones en sitios de lujo y vinculado a espacios libertarios. No tiene matrícula para ejercer, pero comanda un buffet de abogados en Posadas. Dice ser “el creador” de Ramón Amarilla como figura política, una relación que nació en los días de cárcel del expolicía y actual diputado provincial.
El abogado Alejandro Jabornicky, de 53 años, irrumpió en los medios de comunicación misioneros en el año 2003, en el marco de la causa denominada Megaestafa, un desfalco multimillonario a la Justicia de Misiones que lo tuvo entre los implicados.
A partir de allí enfrentó variadas disputas legales, período en el que acumuló 14 sanciones del Colegio de Abogados de Misiones, un proceso que concluyó en el año 2017 con la cancelación de su matrícula por parte del Superior Tribunal de Justicia.
Político
Desde su búnker de la avenida López y Planes, Jabornicky comanda un equipo de abogados que litigan por él en la Justicia misionera, territorio que lo tiene vedado por falta de matrícula.
Desde allí, también comandó varios armados políticos de tinte liberal libertario, a partir de su vínculo cuasi familiar con la ex jefa del Pami Misiones, Ninfa Alvarenga, íntima amiga de su pareja fallecida, de quien fue su apoderado hasta la inevitable ruptura.
Fue entonces que promovió a la actual diputada provincial del partido Por la Vida y los Valores, Rita Flores, que figuraba como precandidata a diputada nacional en las Paso de ese año, e incluso movilizó un colectivo ploteado que bautizó como el “Bondi de la Libertad” y lo paseó por la provincia.
La lista no alcanzó el piso. El armado se desintegró. Jabornicky y Flores, que habían matcheado durante la campaña electoral, abandonaron Fuerza Liberal y se replegaron al búnker de López y Planes, desde donde buscaron reposicionarse en el universo libertario, con múltiples giras a Buenos Aires, que abarcaron glamorosas veladas en Puerto Madero, visitas a diplomáticos, y asientos en los mítines de Milei en el Movistar Arena porteño.
Por otra parte, Jabornicky no puede ejercer como abogado en la provincia por tener la matricula cancelada por una condena firme del Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados de Misiones. Tampoco puede ser apoderado. Sin embargo, puede ejercer en causas federales.
Jabornicky, el asesor detrás del proyecto político de Ramón Amarilla
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Jueves 29 de enero, 2026 · 20:42
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Se muestra en las redes sociales en reuniones en sitios de lujo y vinculado a espacios libertarios. No tiene matrícula para ejercer, pero comanda un buffet de abogados en Posadas. Dice ser “el creador” de Ramón Amarilla como figura política, una relación que nació en los días de cárcel del expolicía y actual diputado provincial.
El abogado Alejandro Jabornicky, de 53 años, irrumpió en los medios de comunicación misioneros en el año 2003, en el marco de la causa denominada Megaestafa, un desfalco multimillonario a la Justicia de Misiones que lo tuvo entre los implicados.
A partir de allí enfrentó variadas disputas legales, período en el que acumuló 14 sanciones del Colegio de Abogados de Misiones, un proceso que concluyó en el año 2017 con la cancelación de su matrícula por parte del Superior Tribunal de Justicia.
Político
Desde su búnker de la avenida López y Planes, Jabornicky comanda un equipo de abogados que litigan por él en la Justicia misionera, territorio que lo tiene vedado por falta de matrícula.
Desde allí, también comandó varios armados políticos de tinte liberal libertario, a partir de su vínculo cuasi familiar con la ex jefa del Pami Misiones, Ninfa Alvarenga, íntima amiga de su pareja fallecida, de quien fue su apoderado hasta la inevitable ruptura.
Fue entonces que promovió a la actual diputada provincial del partido Por la Vida y los Valores, Rita Flores, que figuraba como precandidata a diputada nacional en las Paso de ese año, e incluso movilizó un colectivo ploteado que bautizó como el “Bondi de la Libertad” y lo paseó por la provincia.
La lista no alcanzó el piso. El armado se desintegró. Jabornicky y Flores, que habían matcheado durante la campaña electoral, abandonaron Fuerza Liberal y se replegaron al búnker de López y Planes, desde donde buscaron reposicionarse en el universo libertario, con múltiples giras a Buenos Aires, que abarcaron glamorosas veladas en Puerto Madero, visitas a diplomáticos, y asientos en los mítines de Milei en el Movistar Arena porteño.
Por otra parte, Jabornicky no puede ejercer como abogado en la provincia por tener la matricula cancelada por una condena firme del Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados de Misiones. Tampoco puede ser apoderado. Sin embargo, puede ejercer en causas federales.
Montenegro trajo a Misiones su partido Ahora Vos, y designó como presidenta a Flores y vicepresidente a Jabornicky. Hasta hoy, el espacio es un sello sin personería jurídica ni política, pero le permitió al abogado posadeño continuar en el ruedo, de cara a las elecciones provinciales de junio de 2025 y articular una lista ganadora en torno a Ramón Amarilla.
FIGURA. El abogado sin matrícula siempre se mantiene vigente en los medios.
Titiritero
Los 267 días de encarcelamiento de Ramón Amarilla, acusado de intento de sedición en el marco de la protesta policial de 2024, “fueron el tiempo necesario para fraguar una sociedad política que se sostiene hasta hoy”, analizó en diálogo con LVM el abogado Claudio Katiz, que fuera candidato en la lista del ex policía, que fue reemplazada por la que finalmente se consagró en las elecciones del 8 de junio pasado.
Alejandro Jabornicky afirma en charlas informales ser “el creador” del Ramón Amarilla como figura política, y ambos admiten la relación que comenzó con una visita a la Unidad Penal VIII de Cerro Azul.
De hecho, el buffet de Jabornicky intervino en la liberación del ex policía de la cárcel, y no hace mucho, " target="_blank" rel="noopener">en el streaming HDP que conduce el periodista Eduardo Pérez, el letrado devenido en político definió a Amarilla como “un líder carismático, respetado por la calle, refrendado en las urnas: un buen ejemplo”.
“Jabornicky es el gran titiritero que había armado una lista en la cual estaban estos diputados (el matrimonio Walter Ríos y Déborah Mangone, y Rita Flores, expareja de Jabornicky), él era el armador”, remarca Katiz, que fue desplazado de su lugar como candidato a legislador provincial junto a otros de los primeros promotores de Amarilla. “Pero de todo eso no dimos cuenta después”, se lamentó.
Katiz analiza lo sucedido y dispara: “Ramón Amarilla se ve que sabía de la injerencia de Jabornicky, o fue parte de ese armado del abogado. Muchos nos enteramos de todo eso tiempo después”.
Katiz OTROS TIEMPOS. Ramón Amarilla y Claudio Katiz en reclamos por justicia.
Violencia
En la primera semana de septiembre de 2025, Jabornicky dinamitó todo el armado político que había conseguido articular en torno a la figura de Amarilla con el partido Por la Vida y los Valores, cuya lista fue encabezada por el expolicía y obtuvo cuatro bancas en la Legislatura provincial.
En una noche de aparente desenfreno, Jabornicky protagonizó supuestos hechos de violencia contra su pareja, Flores, y la también legisladora provincial Deborah Mangone, esposa del presidente del PVV y actual vicepresidente primero de la Legislatura, Walter Ríos, que desembocaron en la Policía y con Jabornicky detenido en un calabozo de la Comisaría Segunda, de la avenida Tambor de Tacuarí.
Según la denuncia policial, los hechos de violencia comenzaron en un restaurante árabe de la avenida López y Planes, donde el grupo acostumbraba ir a cenar luego de sus reuniones políticas en el búnker de Jabornicky, y donde el abogado, totalmente fuera de sí, profirió insultos a Flores y rompió una copa, cuyas esquirlas alcanzaron a Mangone.
En la denuncia consta que las amenazas eran del siguiente tenor: “Te voy a matar, sos una miserable. Van a tener que necesitar un ADN para identificarte. Te voy a destruir, voy a reventar tu teléfono, que encima lo compré yo. En una zanja te voy a dejar tirada”.
La situación se repitió más tarde, cuando Flores fue hasta la casa donde convivía con el acusado a retirar sus pertenencias.
El abogado contraatacó y denunció a la diputada provincial por acoso judicial, y pidió al juez que sancione a su defensora, la abogada Silvia Risko. Alegó que lo drogaron y aprovecharon su estado para robarle miles de dólares y joyas, entre otras pertenencias. “Me desvalijaron la casa”, lanzó.
El caso, que se tramita en el Juzgado de Instrucción 7 de Posadas y saltó a los medios nacionales, le significó a Jabornicky el divorcio, no solo con Flores, sino con sus socios políticos Ríos y Mangone, sobre quienes el abogado solía referirse como “mis diputados”.
ESPOSADO. Jabornicky recién llegado a la seccional 2da donde pasó tres días.
El escándalo que hizo detonar al Poder Judicial misionero al destapar una olla de corrupción que funcionaba en el Juzgado de Instrucción Uno de Posadas y que provocaba desfalcos millonarios. También quedaron otros juzgados en la mira de los investigadores.
La causa comenzó el 29 de septiembre de 2003, a partir de una denuncia radicada ante la seccional Primera por uno de los damnificados en las maniobras de estafa que eran articuladas entre jueces, secretarios y abogados. El objetivo era saquear cuentas que se encontraban bajo custodia judicial con la complicidad de integrantes de la Justicia.
La investigación derivó en un jury a la magistrada Graciela Brígida Salvado de Sotelo, quien fue acusada como la “organizadora” de la banda, mientras que otros cinco funcionarios judiciales también fueron imputados y dos abogados.
Todos fueron acusados de formar parte de una asociación ilícita dedicada a robar dinero con extracciones de depósitos judiciales en bancos de Posadas y a medida que la investigación avanzaba se fueron sumando más nombres, entre los cuales apareció el de Jabornicky.
Según una crónica de la época publicada por el diario El Territorio, Jabornicky llegó a estar imputado por “coautor del delito de estafa calificada; sustracción y ocultamiento de documental”, aunque con el paso del tiempo, los recursos de apelación, prescripciones y más artilugios judiciales, las responsabilidades penales finalmente recayeron en los primeros seis acusados.
Montenegro trajo a Misiones su partido Ahora Vos, y designó como presidenta a Flores y vicepresidente a Jabornicky. Hasta hoy, el espacio es un sello sin personería jurídica ni política, pero le permitió al abogado posadeño continuar en el ruedo, de cara a las elecciones provinciales de junio de 2025 y articular una lista ganadora en torno a Ramón Amarilla.
FIGURA. El abogado sin matrícula siempre se mantiene vigente en los medios.
Titiritero
Los 267 días de encarcelamiento de Ramón Amarilla, acusado de intento de sedición en el marco de la protesta policial de 2024, “fueron el tiempo necesario para fraguar una sociedad política que se sostiene hasta hoy”, analizó en diálogo con LVM el abogado Claudio Katiz, que fuera candidato en la lista del ex policía, que fue reemplazada por la que finalmente se consagró en las elecciones del 8 de junio pasado.
Alejandro Jabornicky afirma en charlas informales ser “el creador” del Ramón Amarilla como figura política, y ambos admiten la relación que comenzó con una visita a la Unidad Penal VIII de Cerro Azul.
De hecho, el buffet de Jabornicky intervino en la liberación del ex policía de la cárcel, y no hace mucho, " target="_blank" rel="noopener">en el streaming HDP que conduce el periodista Eduardo Pérez, el letrado devenido en político definió a Amarilla como “un líder carismático, respetado por la calle, refrendado en las urnas: un buen ejemplo”.
“Jabornicky es el gran titiritero que había armado una lista en la cual estaban estos diputados (el matrimonio Walter Ríos y Déborah Mangone, y Rita Flores, expareja de Jabornicky), él era el armador”, remarca Katiz, que fue desplazado de su lugar como candidato a legislador provincial junto a otros de los primeros promotores de Amarilla. “Pero de todo eso no dimos cuenta después”, se lamentó.
Katiz analiza lo sucedido y dispara: “Ramón Amarilla se ve que sabía de la injerencia de Jabornicky, o fue parte de ese armado del abogado. Muchos nos enteramos de todo eso tiempo después”.
Katiz OTROS TIEMPOS. Ramón Amarilla y Claudio Katiz en reclamos por justicia.
Violencia
En la primera semana de septiembre de 2025, Jabornicky dinamitó todo el armado político que había conseguido articular en torno a la figura de Amarilla con el partido Por la Vida y los Valores, cuya lista fue encabezada por el expolicía y obtuvo cuatro bancas en la Legislatura provincial.
En una noche de aparente desenfreno, Jabornicky protagonizó supuestos hechos de violencia contra su pareja, Flores, y la también legisladora provincial Deborah Mangone, esposa del presidente del PVV y actual vicepresidente primero de la Legislatura, Walter Ríos, que desembocaron en la Policía y con Jabornicky detenido en un calabozo de la Comisaría Segunda, de la avenida Tambor de Tacuarí.
Según la denuncia policial, los hechos de violencia comenzaron en un restaurante árabe de la avenida López y Planes, donde el grupo acostumbraba ir a cenar luego de sus reuniones políticas en el búnker de Jabornicky, y donde el abogado, totalmente fuera de sí, profirió insultos a Flores y rompió una copa, cuyas esquirlas alcanzaron a Mangone.
En la denuncia consta que las amenazas eran del siguiente tenor: “Te voy a matar, sos una miserable. Van a tener que necesitar un ADN para identificarte. Te voy a destruir, voy a reventar tu teléfono, que encima lo compré yo. En una zanja te voy a dejar tirada”.
La situación se repitió más tarde, cuando Flores fue hasta la casa donde convivía con el acusado a retirar sus pertenencias.
El abogado contraatacó y denunció a la diputada provincial por acoso judicial, y pidió al juez que sancione a su defensora, la abogada Silvia Risko. Alegó que lo drogaron y aprovecharon su estado para robarle miles de dólares y joyas, entre otras pertenencias. “Me desvalijaron la casa”, lanzó.
El caso, que se tramita en el Juzgado de Instrucción 7 de Posadas y saltó a los medios nacionales, le significó a Jabornicky el divorcio, no solo con Flores, sino con sus socios políticos Ríos y Mangone, sobre quienes el abogado solía referirse como “mis diputados”.
ESPOSADO. Jabornicky recién llegado a la seccional 2da donde pasó tres días.
El escándalo que hizo detonar al Poder Judicial misionero al destapar una olla de corrupción que funcionaba en el Juzgado de Instrucción Uno de Posadas y que provocaba desfalcos millonarios. También quedaron otros juzgados en la mira de los investigadores.
La causa comenzó el 29 de septiembre de 2003, a partir de una denuncia radicada ante la seccional Primera por uno de los damnificados en las maniobras de estafa que eran articuladas entre jueces, secretarios y abogados. El objetivo era saquear cuentas que se encontraban bajo custodia judicial con la complicidad de integrantes de la Justicia.
La investigación derivó en un jury a la magistrada Graciela Brígida Salvado de Sotelo, quien fue acusada como la “organizadora” de la banda, mientras que otros cinco funcionarios judiciales también fueron imputados y dos abogados.
Todos fueron acusados de formar parte de una asociación ilícita dedicada a robar dinero con extracciones de depósitos judiciales en bancos de Posadas y a medida que la investigación avanzaba se fueron sumando más nombres, entre los cuales apareció el de Jabornicky.
Según una crónica de la época publicada por el diario El Territorio, Jabornicky llegó a estar imputado por “coautor del delito de estafa calificada; sustracción y ocultamiento de documental”, aunque con el paso del tiempo, los recursos de apelación, prescripciones y más artilugios judiciales, las responsabilidades penales finalmente recayeron en los primeros seis acusados.