La Renovación y las claves del masivo apoyo en las urnas
Si se suman los votos de Juntos por el Cambio y del Frente de Todos, no alcanzan a los que obtuvo el oficialismo. Crece la imagen positiva sobre gestión del gobernador Oscar Herrera Ahuad.
Las elecciones del pasado domingo en Misiones, las primeras de la Argentina en pandemia, consagraron un nuevo triunfo electoral del Frente Renovador de la Concordia Social, el partido provincial que conduce Carlos Rovira desde su creación, en 2003.
Más allá de los votos, que alcanzaron casi un 47%, el mensaje de las urnas en las elecciones provinciales del pasado 6 de junio fue de ratificación de un modelo que tiene al ciudadano misionero como eje de sus políticas.
La contundencia del resultado apagó las interpretaciones y las pequeñas disputas internas y consolidó un reconocimiento del electorado a la coherencia y las convicciones de los triunfadores.
Para el oficialismo renovador, como cada vez que pone sus ideas, proyectos y nombres a consideración de la ciudadanía, los últimos comicios no fueron un trámite simple. Al contrario, sumamente complejo por el contexto que impuso la emergencia sanitaria por la pandemia, la principal apuntada como responsable por la participación del 63% del padrón.
Los protocolos que ejecutó el gobierno tuvieron el objetivo de desalentar el "voto-miedo" que la oposición impuso como método, incluso con pedidos para posponer el acto democrático, para suplir su falta de propuestas y su desinterés por la agenda provincial. Por el contrario, atendieron las líneas que bajaron sus mandantes de Buenos Aires.
Al final, la respuesta fue transparente, sin vueltas: apoyo a la gestión del gobierno de Oscar Herrera Ahuad, que se planta más allá de la coyuntura para diagramar respuestas a las demandas de la sociedad y, de esta forma, sostener su imagen positiva.
La ciudadanía eligió y la palabra de las urnas es santa. La mayoría eligió un modelo provincial que gana terreno frente a las improvisaciones y las alianzas oportunistas, lo cual se traduce en que la Renovación haya cosechado 235.546 votos, es decir, 22.700 sufragios más que sus dos inmediatos perseguidores sumados: Juntos por el Cambio, con 140.238 (27,72%), y el Frente Popular Agrario y Social para la Victoria, que obtuvo 72.608 (14,34%).
La victoria del oficialismo también puede leerse como un rechazo a los lineamientos del juego político de Buenos Aires, a pesar de que los representantes del macrismo en Misiones se manifestaron satisfechos con los resultados, mientras que, del lado del kirchnerismo, su unificación con el Pays y el empuje de los diputados nacionales del Frente de Todos, Héctor Bárbaro y Cristina Brítez, no logró seducir a los votantes misioneros con su amplia cantidad de sublemas.