Máximo Kirchner renunció a la presidencia del bloque del Frente de Todos en Diputados
El líder de la Cámpora, Maximo Kirchner, renunció a la presidencia del bloque del Frente de Todos (FdT) en la Cámara de Diputados de la Nación.
El legislador informó de su decisión en un comunicado de la presidencia del bloque del oficialismo.
Frontal, Kirchner, señala que su decisión obedece a discrepancias que el presidente Alberto Fernández conoce, con el acuerdo que el gobierno arribó con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la deuda de U$S 44.000 millones tomada por el gobierno de Mauricio Macri en 2018.
“He tomado la decisión de no continuar a cargo de la presidencia del Bloque de Diputados del Frente de Todos. Esta decisión nace de no compartir la estrategia utilizada y mucho menos los resultados obtenidos en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), llevada adelante exclusivamente por el gabinete económico y el grupo negociador que responde y cuenta con la absoluta confianza del Presidente de la Nación, a quien nunca dejé de decirle mi visión para no llegar a este resultado”, afirmó el legislador kirchnerista en el texto.
“Es mejor dar un paso al costado para que, de esa manera, él (Fernández) pueda elegir a alguien que crea en este programa del Fondo Monetario Internacional, no sólo en lo inmediato sino también mirando más allá del 10 de diciembre del 2023”, agregó.
El infierno
El diputado de la Cámpora recordó la cancelación de la deuda de U$S 9.800 que el país arrastraba con el FMI, que su padre el presidente Néstor Kirchner hizo durante su gestión.
“Desde el día en que, en el año 2018, Mauricio Macri trajo de regreso a la Argentina al FMI,…sabíamos que este sería el problema más grande para nuestro país. Sobre todo por la magnitud y excepcionalidad del préstamo que alcanzara los 57.000 millones de dólares (casi 6 veces el monto cancelado en el año 2005) y del cual se desembolsaron 44.500 millones de dólares en sólo un año, perdonando además, todos y cada uno de los incumplimientos del Gobierno de Macri y violando su propio Estatuto constitutivo”, argumentó.
“No aspiro a una solución mágica, sólo a una solución racional. Para algunos, señalar y proponer corregir los errores y abusos del FMI que nunca perjudican al Organismo y su burocracia, es una irresponsabilidad. Para mí lo irracional e inhumano, es no hacerlo. Al fin y al cabo, el FMI demuestra que lo importante no son las razones ya que sólo se trata de fuerza. Quizás su nombre debiera ser Fuerza Monetaria Internacional. Y como veo que siempre se interesan por los gastos, podrían ahorrar en economistas caros ya que para hacer lo que hacen sólo basta con gente que sepa apretar prometiendo el infierno si no se hace lo que ellos quieren”, añadió.
Negó que con esto quisiera “presionar” al Presidente. “¿Presionar? No”, escribió. “Eso lo hace el Fondo Monetario Internacional”, agregó.