Ninfa Alvarenga busca cerrar acuerdo por candidatura a gobernadora
La dirigente libertaria Ninfa Alvarenga, presidenta del partido Vida y Libertad, cuya personería política aguarda resolución del Tribunal Electoral de Misiones (TEM) y es objeto de un entredicho judicial, se dispone a burlar lo que en su momento definió como una “maniobra de proscripción” en su contra, e iría como candidata a gobernadora de la provincia por el Partido de la Integración y Militancia.
Si bien la dirigente misionera, referente del diputado ultraliberal Javier Milei en la provincia, no confirmó todavía el avance de las negociaciones con el equipo de Sergio Ríos, titular de la agrupación que hasta ayer llevaba como candidato a gobernador al empresario de la carne Abel Motte, el entorno de Alvarenga se mostró a LVM confiado en que, finalmente, se cierre un acuerdo.
El nombre de Alvarenga volvió a la escena electoral en los últimos días, luego que, prácticamente, se diera por descartada su participación, dado que por la falta del reconocimiento legal no pudo inscribir su partido para las elecciones de mayo.
Con la caída del plazo para la inscripción de partidos y frentes electorales en el TEM, el 17 de febrero pasado, se especulaba que el sector de Alvarenga se había guardado una carta, el partido Por la Vida y los Valores, con el que su espacio venía trabajando desde 2022, y que ahora se convertiría en una especie de “plan b”.
Sin embargo, el caso de Abel Motte y su repentina renuncia a la candidatura por el partido de Ríos, dejó una vacancia que podría ser ocupada por la libertaria misionera.
Motte tampoco se fue en silencio, sino más bien dando un portazo. El empresario, ex funcionario del gobierno de Ramón Puerta, responsabilizó de su salida a Ríos en un comunicado que hizo público inmediatamente.
“Buenos días, hoy vengo a comunicarles que por decisión de Sergio Ríos, presidente del Partido Integración y Militancia no seré candidato a Gobernador de Misiones en las elecciones del 2023”, escribió.
Luego de varias líneas de agradecimientos, Motte volvió a cargar contra Ríos, acusándolo de anteponer sus intereses al proyecto político. “Los intereses de la máxima autoridad del Partido no condicen con el proyecto político que quiero llevar adelante”, esgrimió.
La renuncia de Motte expuso la interna partidaria, visibilizando, a la vez, el viraje de Ríos y su equipo hacia el sector de Milei, representado en la provincia por Alvarenga, con quien venían negociando a espaldas de su candidato.
En virtud de este acuerdo, la figura de Motte, de raíces puertistas, resultaba no solo inconveniente sino también irreconciliable para el sector de Alvarenga, que pregona la pureza liberal, en sintonía con el pensamiento del diputado porteño y candidato presidencial de La Libertad Avanza, que siempre censuró cualquier alianza con macristas y peronistas.