Ramón Amarilla desde la cárcel: “Conmigo crearon el voto bronca”
Son las 9.23 de la mañana. Una serie de candados se destraban, otros tantos portones de hierro se abren. Desde la oscuridad, un hombre con una chomba blanca especialmente elegida para la ocasión sale a la luz del patio con dos silletas. Es el ex policía Ramón Amarilla, quien estrecha la mano y recibe a un equipo de La Voz de Misiones que lo visitó en el penal de Cerro Azul para una profunda entrevista en la que habló de todo: de su candidatura a diputado provincial, de las protestas salariales de mayo pasado, de la causa que lo tiene preso hace siete meses y de su historia de vida.
“Antes no sabían cómo meterme acá y ahora no saben cómo sacarme de acá”, plantea Amarilla, quien se presenta como un “preso político” y quien considera que al anunciar su candidatura a legislador provincial metió en un “embrollo” al gobierno provincial. “Ellos no quieren admitir que conmigo se equivocaron y por eso ahora no saben qué hacer conmigo. Me tienen acá solo por ego y soberbia”, redobla antes del primer sorbo de mate.
Amarilla está preso desde el 19 de septiembre del año pasado e imputado por “intento de sedición y conspiración”, en una causa que se tramita en el Juzgado de Instrucción Tres, que preside el magistrado Fernando Verón, y que nada que tiene que ver con el expediente judicial iniciado en mayo, tras la protesta salarial que incluyó doce días de acampe frente al Comando Radioeléctrico I de Posadas, caso que es investigado por el Juzgado de Instrucción Seis, a cargo de Ricardo Balor.
“Solo cola” se llamaba el grupo de Whastapp que marcó el fin de los días en libertad para Amarilla y para otros siete policías que fueron implicados en la misma causa, a quienes la Justicia acusó de tramar una revuelta para descabezar a la cúpula policial, plan que incluía el robo de patrulleros, la generación de incendios forestales y otras maniobras “desestabilizadoras” tan solo unos meses después del acuerdo salarial que desactivó el conflicto de mayo.
El referente y vocero de aquella protesta se defiende de la acusación que lo mantiene preso y considera que su detención es injusta. “El grupo existe, pero yo no estoy. Que cada uno dé su versión de los hechos, pero que la Policía no me busque a mí solo para amedrentar, porque meterme preso era asustar a todos”, apuntó.