Repintaron cientos de pañuelos blancos frente a edificio militar en Posadas
Militantes de diferentes banderas políticas, referentes de colectivos por los derechos humanos, ex presos políticos y familiares de víctimas de la última dictadura cívico-militar realizaron esta tarde una "intervención por la democracia" frente al Comando de Brigada de Monte XII del Ejército Argentino en Posadas y repintaron cientos de pañuelos blancos sobre la calle como respuesta a la medida del coronel Carlos Sanmillán de tapar con escarapelas las primeras pinturas realizadas en la vereda durante la marcha del 24 de marzo.
"Veo a mi padre llorar muchas veces", contó Joel a La Voz de Misiones, hijo de un militante perseguido durante la dictadura, durante la intervención que se realizó esta tarde sobre la calle San Martín, casi Colón.
El muchacho, que además llevaba colgada la fotografía de una docente de Oberá secuestrada y desaparecida durante el régimen, relató el padecer de su padre: "Tanto en el macrismo como ahora, en este proceso de ultraderecha, mi papá dice que hubiera preferido morirse con sus compañeros, que vivir para ver lo que está pasando".
Mientras los símbolos blancos eran plasmados sobre el asfalto por quienes se hicieron presentes frente al edificio militar para alzar la bandera del "Nunca Más" como respuesta a la acción de Sanmillán el último domingo, una casual transeúnte frenó su paso y acusó a los presentes de provocar a la institución del Estado por pintar el distintivo que simboliza la lucha y resistencia de las Madres de Plaza de Mayo.
Ante lo manifestado por la vecina, Joel opinó: "Nosotros entendemos que la provocación fue tapar los pañuelos que habíamos pintado con escarapelas. Habría sido más justo pintarlas al lado y no tapar un símbolo que es patrio".
Además, en la movilización algunos de los participantes expresaron palabras sobre lo que significa para la democracia mantener viva la memoria sobre los crímenes de lesa humanidad ejecutados por las fuerzas armadas durante el régimen y la relevancia de los emblemáticos pañuelos blancos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Una de ellas fue Graciela Franzen, militante por el peronismo, ex presa política y hermana de Arturo Franzen, secuestrado y fusilado en la Masacre de Margarita Belén. La mujer tomó el micrófono y se refirió a la acción que llevó a cabo el coronel Sanmillán.