Tiene 26 años, es docente y una de las concejales más jóvenes de Misiones
“Hay que volver a confiar en los jóvenes. Hay que mirarlos, escucharlos y aprender también de ellos. Hay que dejar de lado los prejuicios sobre ellos. Hay que mostrarles que sí pueden, que son parte y que son importantes”. Así resume su visión de gestión Marina Rodríguez, una profesora de Educación Física que con 26 años recién cumplidos se transformó en una de las concejales más jóvenes de la provincia.
Rodríguez fue electa edil de Garupá en las elecciones del año pasado, cuando aún tenía 25, por lo que su hito podría ser aún mayor, y consciente de ello, enfocó su gestión en pensar por y para los jóvenes.
“Meterme en la política no lo tenía pensado, fue una propuesta que lo evalué mucho y pensando en poder gestionar desde adentro lo acepté. Después veré cómo ir creciendo, si es que pretendo eso, y si no, por lo menos dar lo mejor que pueda", resumió la flamante concejal en diálogo con La Voz de Misiones.
A pesar de admitir que su ingreso a la política la tomó casi por sorpresa, relató que desde chica siempre tuvo un espíritu colectivo, de formar grupos y de debatir. “Mis papás siempre trabajaron apoyando a la gente, siempre en partidos chiquitos, gestionando. Yo siempre estuve en centros de estudiantes, en movilizaciones, ya sean en la Iglesia o en la escuela. Cuando de chica veía las movilizaciones me generaban algo. Me gustaba ver gente reunida por un mismo motivo, pensamiento o ideología”, recordó.
Fue así que Rodríguez pensó en todo ello a la hora de analizar la propuesta de integrar la lista encabezada por el actual presidente del Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Garupá, Miguel Rauber. “Me decidí cuando me dije a mí misma, tanto tiempo participando desde afuera que ahora voy a tener la oportunidad de gestionar desde adentro”, indicó.
"Es el lugar que amamos"
Además, para la edil hay otro incentivo clave. Y es que tanto ella, como sus padres y hasta sus abuelos, nacieron, se criaron y echaron raíces en Garupá. El arraigo es fuerte y ello lo motiva a dar lo mejor para la que la localidad se desarrolla.
“Siempre buscamos lo mejor para Garupá, es el lugar que amamos. Eso hay que transmitir y hay que transmitirlo a los jóvenes, pero acompañado de otras cosas. Hay que confiar en ellos, ese es otro punto clave desde mi perspectiva. Hay que mirarlos con una esperanza más directa, darle las herramientas que para que salgan de donde están y para que se puedan desenvolver como ciudadanos y para que ellos también puedan aportar esas ganas de vivir que tienen”, reflexionó.