"A mi papá lo mandaron a sacar un turno para el lunes y ese día lo enterramos"
Los hermanos posadeños Ángel Cáceres y Roberto Paredes contaron el drama que les tocó vivir la última semana, luego de que su papá Ricardo, de 78 años, falleciera producto de una descompostura, tras lo cual denuncian abandono de persona por parte del Sanatorio Nosiglia y la Morgue Judicial.
Según relataron los hijos de Ricardo, su calvario comenzó el pasado miércoles 17 de marzo, luego de una celebración de la que participó toda la familia.
“Fue el cumpleaños de mi hermano. Compartimos algo, él comió dos empanadas y se fue a acostar”, recordó Ángel en una transmisión en vivo de La Voz de Misiones.
Al otro día, Ricardo “se sintió mal, empezó a devolver lo que había comido, le dio colitis y le dolía mucho abajo”, dijo señalando su estómago.
Luego de observar el estado de su padre, quien era afiliado del Pami, el hijo llamó a la ambulancia y al doctor de cabecera: “El doctor me dice: ‘¿Quién le dio mi número?’, y le dije que no importaba, que tenía un paciente suyo que estaba mal y me respondió que estaba saturado de gente y que saque un turno para el lunes”, aseguró Ángel, a quien Ricardo cuidó desde bebé como hijo propio.
“Viernes de madrugada lo llevé al sanatorio Nosiglia”, continuó relatando el joven y agregó: “Éramos los únicos que estábamos ahí, nos atendió un enfermero”.
Una vez en el centro de salud, “le pusieron suero y una inyección grande que no sé qué era y mi papá tuvo una reacción, empezó a moverse y se le dieron vuelta los ojos. El médico me dijo que era normal, le puso algo y ahí se calmó, pero le dolía la nuca”, relató el hijo.
Los hermanos recordaron que, ante el mal estado de Ricardo, pidieron que sea internado y se le practiquen exámenes de algún tipo: “No quedó internado, nos dijeron que era de intoxicación nomás, le dieron dipirona y buscapina y lo mandaron a casa”.
Cuando volvieron a su vivienda, en inmediaciones de avenida 115 y Blas Parera de la capital provincial, “papá seguía igual, toda esa noche gimió, sólo sentía dolor, a él nunca le había pasado algo así, es muy fuerte”.
Los dolores persistieron, por lo cual su otro hijo, Roberto, volvió a llevarlo el sábado a la clínica de la calle Córdoba y 25 de Mayo, “porque ahí tiene la cobertura de Pami, le corresponde”, sostuvo.
“Tardaron 25 minutos en atenderlo, después vino la doctora le dio suero y un calmante, tengo la receta que me dio, necesitaba que lo internen y lo mandaron a casa”, se quejó Roberto en diálogo con .
cerró indignado Ricardo.