Acusaron al presidente de Guaraní por amenazas contra dos jugadores
El club posadeño Guaraní Antonio Franco vive horas convulsionadas. Después de un paro por falta de pago realizado la semana pasada por el plantel de primera división, el conflicto pasó a mayores ayer, tras un episodio el cual presuntamente el presidente de la institución, Patricio Vedoya, amenazó de muerte a al menos dos futbolistas.
Si bien hasta el momento los damnificados directos optaron por no expresarse públicamente y mientras analizan la presentación de una denuncia formal ante la Policía, la situación salió a luz mediante un escrito firmado por un grupo de familiares de jugadores de todo el plantel, canal de comunicación elegido desde el inicio de la problemática que afecta al club que aún debe afrontar compromisos deportivos en el torneo Regional Federal Amateur.
“Ante los lamentables acontecimientos ocurridos en el día de hoy -por ayer-, queremos expresar nuestro profundo apoyo y solidaridad hacia los jugadores del Club Guaraní, quienes están atravesando una situación inaceptable e injusta”, consigna el comunicado difundido a la prensa anoche.
Según consignaron fuentes con presencia en el club de Villa Sarita, todo ocurrió el martes temprano, mientras los jugadores arribaban al Clemente Argentino Fernández de Oliveira para iniciar los entrenamientos y una cuadra antes del estadio dos de ellos habrían sido interceptados por Vedoya, quien presuntamente los amenazó a punta de pistola como represalia por liderar las protestas efectuadas por el plantel profesional, que reclama incumplimientos en el pago de sus salarios.
La versión señala que la situación se extendió luego al vestuario, donde el mandamás franjeado habría ingresado para intimidar al resto del plantel, que minutos después de igual manera salió al campo para la práctica del día bajo la dirección de Alejandro Ormos, que asumió tras el despido de Osvaldo Young el mes pasado.
“Nos resulta inconcebible que, en un espacio que debería ser de deporte, respeto y unión, se haya producido un hecho de extrema gravedad como el que presenciaron los jugadores: una amenaza de parte del presidente del club hacia los jugadores”, añade el comunicado que ventiló el conflicto.
Y continúa: “Este acto no solo representa una violación a los principios básicos del respeto y la dignidad humana, sino que también pone en riesgo la integridad física y emocional de quienes son el corazón del equipo”.