Empresaria acusa a la EBY de disponerse a devolverle arenera a su estafador
La propietaria de la empresa arenera Mesovial, María Alejandra Weppler, acusó a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) de disponerse a devolverle el predio de Nemesio Parma, a quien la estafó alquilándole la propiedad que le había sido cedida en comodato.
Weppler fue expulsada del predio el 1° de julio, en un simulacro de desalojo encabezado por el titular del contrato de locación, que involucró una orden judicial inexistente y la llamativa presencia de efectivos policiales de una unidad que no tenía jurisdicción en la zona.
El caso pasó entonces al Juzgado de Instrucción N° 2, a cargo del juez Juan Manuel Monte, que clausuró el acceso al predio a las partes en conflicto, y desde entonces la situación quedó en un compás de espera sin resolución a la vista.
Esta decisión le significó a Weppler la paralización de sus actividades empresariales, con las consabidas consecuencias económicas para la empresa y el personal, que en este caso abarca a una treintena de fleteros, muchos de los cuales se han quedado virtualmente sin fuente de trabajo.
Prohibición ignorada
En julio, Weppler denunció al empresario Eugenio Rafael Honecker, del corralón Transtucho, ubicado en la avenida 17 de agosto y Calle 47, de Posadas, a quien acusó de estafarla con el alquiler del predio que su empresa utiliza para sus actividades industriales, en Nemesio Parma.
El predio de referencia pertenece a la EBY, que le cedió en comodato a Honecker, con la prohibición expresa y escrita de transferir o arrendar, restricción que el también empresario arenero ignoró.
Además, Weppler pudo constatar que en el contrato de alquiler que firmó con Honecker, no figuraba el predio de Nemesio Parma, sino otro ubicado en El Brete.
La dueña de Mesovial señaló a La Voz de Misiones que le alquiló el predio a Honecker hace tres años, desconociendo la prohibición de arrendamiento que pesaba sobre la propiedad, por unos $900.000 mensuales que pagaba con cargas de arena de hasta 600m3.
Weppler, relató que se enteró de la irregularidad hace un año, cuando una comitiva de la EBY que estaba verificando los predios donde fueron reubicadas las areneras en Nemesio Parma, le hizo notar que tanto Honecker como ella se encontraban en infracción, y la invitó a regularizar la situación.
Volver al trabajo
Ahora, a más de un mes de haberse quedado fuera de su empresa, la mujer pide al juez Monte una resolución que le permita, por lo menos, regresar a su actividad empresarial, y a la EBY que tome una decisión “razonable” respecto del predio en conflicto.
Incluso, afirmó tener elementos que prueban que Honecker se disponía a vender la propiedad que le fue confiada en comodato por 20 años, en el marco del plan de relocalización de las areneras de la EBY.