Estudiantina: un documental que plantea cómo afectan los ensayos a los vecinos
En la Biblioteca Popular se estrena hoy a las 20.30 el corto documental "" target="_blank" rel="noopener">Estudiantinódromo", realizado por Luciana Passerini y que aborda la Estudiantina con una mirada crítica. "Yo tengo mal formación de nacimiento del oído derecho y no podía permanecer en mi casa en los tiempos prolongados de ensayo. Entonces salí a filmar", contó Passerini a La Voz de Misiones.
La filmación se realizó de manera independiente, comenzó en 2016 y culminó este año, después de presentar denuncias por ruidos molestos, pero también de consultar a diversas personas que aparecen en la pantalla durante los 23 minutos que dura el documental. En ese tiempo se ven entrevistas a jóvenes durante la Estudiantina y vecinos de El Brete y del barrio Lanús que conviven a pocos metros de los ensayos.
Asimismo, conversó con un psiquiatra y un otorrinolaringólogo. "No me pongo en la postura de blanco y negro, ni amor ni odio, para mí, desde siempre hay un montón de grises. Dentro de esos grises hay un montón de colores. No hay una verdad ni una razón. Lo cierto es que hay que bancar la Estudiantina", aclaró Passerini.
Sin embargo, advierte que se debe contemplar el espacio que ocupa la popular fiesta estudiantil. "No se habla de lo que realmente es incómodo", remarcó Passerini. La tolerancia de ruidos, "según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es de 60 decibeles. Los ensayos, que duran cuatro meses, tres horas al día, que vivís a 200 metros, te comes 80 decibeles", criticó Passerini.
"El documental plantea una duda. Que hay, que existen otras cosas aparte de lo hermoso que es la Estudiantina para los jóvenes", apuntó Passerini, una rosarina que además de realizadora es arquitecta y fotógrafa.
Hace ocho años vive en Posada y aquí comprendió el valor de la Estudiantina como parte de la cultura. Aunque en su investigación concluyó que es necesario que la fiesta tenga su propio lugar, alejado de la costanera.
Porque, si tanto se les cuida a los estudiantes, brindémosle infraestructura para los prolongados ensayos. , conviviendo con el cotidiano de las personas", lamentó. "Estamos hablando de algo insalubre y descuidando a los estudiantes en el tránsito, que llevan chanchas a tracción a sangre".
Por su conocimiento en urbanismo, Passerini diseñó el plano de un "", un espacio dedicado al desarrollo de ensayos, con características especiales, como un estacionamiento de chanchas, calistenia, bicisenda, sanitarios y talleres para reparar instrumentos.
Passerini vive a dos cuadras de la costanera y por eso considera que "el tratamiento sonoro es un poco invasivo. Porque, si yo no tengo ganas de mirar a Tinelli, en mi derecho de propiedad privada tengo la opción de poder apagarlo. Pero acá no".