Exempleado de La Pérgola ratificó acusaciones y denunció amenazas
Walter Sebastián Matías Cubilla, extrabajador de la parrilla posadeña La Pérgola, escrachó este lunes al restaurante en un grupo de la red social Facebook, bajo el nombre de perfil Matías Shetter, luego de lo que lo despidieran. En su descargo, los acusó de precarización laboral, abuso de autoridad, de vender comida podrida y una serie de irregularidades.
La Voz de Misiones recopiló su denuncia y transformó en noticia lo sucedido. Desde ese momento, cientos de comentarios apoyaron al joven, que decidió hablar públicamente y contar todos los detalles, luego de que despidieran a su pareja, que también trabajaba en el lugar, y recibir amenazas de acciones legales y represalias físicas.
Matías comenzó su relato contando que: “Empecé a trabajar en La Pérgola el 5 de octubre, estuve un mes y medio. Ingresé con la promesa de ganar muy buena plata por el trabajo que hacía, que en principio era sólo de ayudante de cocina y para mantener el local limpio”.
“El primer día ya me hicieron hacer prácticamente de todo: bachero, limpieza, cocina, mozo y era prácticamente un esclavo del lugar; sin contar que también hacía delivery. Ese primer día a mí me pagaron 700 pesos, al parrillero y al cocinero le pagaban 1500. Ahí fue el primer problema por cuestionar que yo hacía más cosas que ellos”, explicó.
Con respecto a los controles municipales, dijo: “Mientras yo estuve ahí no hubo ningún control, incluso el dueño decía ‘acá la Municipalidad no puede hacer nada, porque ellos vienen y así como vienen se van, vos sabés que todo se arregla debajo de la mesa’”.
"Acá nada se tira"
Con respecto al reciclaje de alimentos, el joven detalló que “nada se desperdiciaba, lo vi y me dijeron. Cada vez que sobraba comida en los platos, de gente que no consumía, tenía que volver a poner en su lugar, todo se volvía a servir. Además, con los restos de asado y pollo se hacen las empanas".
“Me sorprendió que habiendo empleados que trabajaron en el mismo lugar, nadie se animó a denunciar públicamente todo esto”. indicó el trabajador gastronómico.
Comida podrida y despido
“Yo hice la publicación el mismo día que a mí me echaron, por la tarde. El día anterior, era domingo, que es un día muy movido en ese lugar, y había escuchado que a mí me estaban por correr; cuando me entero, agarro y empiezo a sacar foto de todo lo que estaba en el lugar. Las fotos son de ahora, de ese día, esas cosas están hace meses. Eran de limpiar cuando ya estaban muy pasados”, recreó Matías.
Con respecto al despido, expuso: “Me echaron porque contrataron a un pariente del dueño, ese pariente cobraba muchísimo más y prácticamente no hacía nada. Me salieron con la excusa de que éramos demasiados trabajando por la mañana, mentira, el gurisito no hacía nada".
“Además, me denunciaron en el Círculo Gastronómico para que yo no pueda trabajar más. También me dijo: ‘mi marido es abogado, mi hermana trabaja para abogados’, después, recibí amenazas físicas de parte del parrillero y del cocinero”, sintetizó para finalizar.