Influencer montó un negocio y la apartaron: “Confié en la persona equivocada”
El espíritu emprendedor de la influencer misionera Valeria Solange sufrió un fuerte golpe a mediados de año, cuando una antigua socia la apartó de un negocio gastronómico que iniciaron juntas y ahora busca recuperar parte de su inversión en una contienda judicial que puede derivar en una denuncia por estafa.
Acompañada de su abogado Miguel Cassettai, la influencer que acumula casi 200.000 seguidores en Instagram expuso el caso durante una entrevista en vivo con La Voz de Misiones, conversación donde tuvo que evitar mencionar a la otra parte involucrada debido a que como respuesta a su reclamo recibió una denuncia por “calumnias e injurias”.
Valeria Solange contó que conoció a su antigua socia a partir de una relación laboral, donde ella promocionaba las viandas que elaboraba la otra persona involucrada, hasta que surgió la idea de emprender juntas.
De la ilusión a la tristeza
“Esto le puede pasar a cualquiera por confiar en una persona equivocada y yo confié en la persona equivocada”, introdujo Solange, como mensaje de concientización. “Conozco a esta persona hace dos años. Se contacta conmigo para ofrecerme un servicio de viandas, para crear publicidad. Así fuimos forjando un vínculo y hace un año me ofrece esta idea que me pareció maravillosa y yo soy súper emprendedora”, narró.
Y siguió: “Empezamos el proyecto de manera conjunta. Todo iba bien hasta que se abrieron las puertas del local. Ahí empezaron a salir a luz un montón de mentiras y yo las fui descubriendo también. Resulta que todo lo que había dicho antes era una farsa. Era una persona con un montón de deudas, quejas y reclamos de otras personas. Pero en la ilusión uno deja de lado el sentido común, enfoca toda su energía en su dueño y deja de ver otras cosas”.
La joven explicó que ella no solo se dedicaba a la parte de relaciones públicas del negocio, sino que también tenía labores administrativas, área desde donde empezó a “reclamar mayor transparencia”, lo cual agigantó los conflictos, a tal punto de llegar a sufrir violencia física y a su apartamiento total del negocio.
“Tenemos una SAS firmada donde nos correspondía el 50% a cada una. Yo puse muchísimo de parte mía, los moviliarios, todo lo que está a la vista lo puse yo, pero cuando empiezo a ver que los números se ponen cada vez peor y pido más transparencia llegó un punto en que me atacó frente a testigos y la denuncia está hecha. Ahí fue la última vez que la vi”, repasó.
Después de esa secuencia, Solange afirma que la otra persona le bloqueó los accesos a todas las cuentas del negocio e incluso cambió los candados de ingreso para impedir se presentara en el lugar. , graficó.