Mamá con discapacidad no cobra pensión y pide urgente una vivienda digna
Ivon Azamendri, de 35 años, es una mamá con discapacidad que todos los días recorre su barrio, en Posadas, vendiendo pan junto a su hijo de 5 años.
La única asistencia que Ivon recibe es la Asignación Universal por Hijo (AUH) y, cuando no puede salir a trabajar, la comida de ella y su niño depende de la ayuda de su hermana o de personas solidarias. Por ello, la joven pide que el Estado responda a sus necesidades.
En diálogo con La Voz de Misiones, la mujer contó: “Tengo una reconstrucción de cadera, un fémur completo, tuve un accidente cuando tenía 13 años, me operé en el hospital Garrahan, me arreglaron la pierna para que pueda volver a caminar”.
En este sentido, la mamá añadió: “Ando, pero con dolor, trato de no darle mucha importancia porque me pone mal”.
“Me caí en un pozo, me empujó una nena que pasaba por al lado, yo estaba andando en bicicleta, y me rompí la parte del fémur. Usé mucho tiempo muletas y aparatos para caminar mejor, porque tengo una pierna más corta que la otra”, relató Ivon sobre su discapacidad para caminar.
Según explicó la mujer, mientras vivía en Buenos Aires recibía una pensión, pero “hace cuatro años dejé de cobrar la pensión provincial por discapacidad”, dijo y contó que “estoy tramitando la pensión nacional, fui a Anses, me atendió Pichi Esper y me dijo que me iba a ayudar en lo que pueda”, dijo a LVM.
Para poder continuar con los tramites del Certificado de Discapacidad Nacional (CUD), Azamendri necesita que “un traumatólogo me diga qué dice en esta placa, en qué situación está mi pierna y mi columna”, expuso mostrando los estudios realizados en el Madariaga y agregó: “Cuando tenga ese certificado lo tengo que presentar en Anses, necesito que alguien pueda mirar mi placa”.
Asimismo, la vendedora señaló que su pedido es urgente debido a que la dificultad para caminar y los dolores son muchos y cada vez peores: “A veces no puedo salir a vender porque la pierna no me da, camino con dificultad, hay días que me levanto y arranco, pero no como antes, obviamente la lucho todos los días”.
“Estos días no estoy saliendo a vender, salgo con mi hijo porque no tengo quien lo cuide, por eso digo que la gente me tiene que entender, porque hay muchos comentarios que dijeron que yo lo dejo a mi hijo, pero no tengo plata para que alguien me lo cuide, además robar es malo, vender un pan no”, enfatizó la mujer ante las críticas que recibe a diario por salir a trabajar con su hijo.