Panadería Libertad, un trabajo después de la cárcel: “Nos discriminan mucho”
Para darles una fuente de trabajo digno a personas que cumplieron una condena y que, al quedar en libertad, fueron abandonados por el Estado, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) comenzó con la elaboración de panificados hasta conseguir instalar un local en Posadas.
Panadería Libertad fue un proyecto enviado al Ministerio de Trabajo de la Nación en el 2020, por los integrantes de la rama Liberados/as y Familias del MTE.
La cartera laboral aprobó la iniciativa de la agrupación y, a través del Plan Potenciar Trabajo, destinó maquinarias y fondos para comprar la materia prima.
Hoy, Panadería Libertad alberga a jóvenes que pasaron por el sistema carcelario provincial, dándoles una segunda oportunidad y brindándoles la contención que, según aseguran, no recibieron, como así también a sus familiares.
Una contención real
“En el momento que pisamos la calle, somos abandonados por el gobierno”, dijo Mariana Barberan, ex detenida e integrante del movimiento, en diálogo con La Voz de Misiones.
Mariana era sólo una joven de 19 años cuando cayó presa y estuvo una década tras las rejas.
Hoy, a sus 32, integra la rama de Liberados del MTE y cuenta que allí consiguió la contención que no tuvo hace dos años, cuando quedó en libertad.
“Salí con cero oportunidades, con un mundo completamente distinto, con una mano atrás y la otra adelante”, comenzó contando Barberan a LVM.
Asimismo, sostuvo que, durante más de un año, “busqué trabajo, sin descanso, pero nunca conseguí nada”.
La muchacha comentó que, mientras cumplía con su condena, se capacitó en diferentes oficios y realizó terciarios.
Sin embargo, “nada me sirvió, la reinserción social por parte del Gobierno, acá en Misiones, no funciona. Tenemos un patronato de liberados que tampoco funciona, porque ellos no te dan las herramientas que te tienen que dar cuando recién salís”, sostuvo Barberan.
Luego de que se integró a la agrupación, “encontré el acompañamiento que cada persona necesita al salir, para tener una verdadera reinserción social”, indicó Mariana.
Y agregó: “Lo que hoy en día tengo es un trabajo, tengo un sueldo, tengo una estabilidad económica, estoy teniendo una estabilidad social, porque tampoco es sencillo la reinserción, y se cuenta con muchas personas, psicólogos, talleres dentro de lo que es el movimiento”.
Además, la mujer recordó que, tras haber estado mucho tiempo detenida, los vínculos con personas que no estuvieron en un contexto de encierro son difíciles, porque “la sociedad nos discrimina mucho y no es fácil que te den la mano teniendo antecedentes”.