Patricio Vedoya: “Esto es una escalada de calumnias, mañana puede ser peor”
Patricio Vedoya, presidente del club Guaraní Antonio Franco, brindó esta tarde una extensa conferencia de prensa en la que negó haber amenazado con un arma de fuego a jugadores del plantel profesional y acusó a la oposición por gestar una “operación mediática” en su contra para forzarlo a dejar la institución de Villa Sarita.
“Puse más de 100 millones de pesos en Guaraní. No estamos hablando de una plata de la política, estamos hablando de plata de una familia. Se dejaron muchas cosas de lado para aportar al club”, argumentó Vedoya al inicio de la conferencia y al referirse a la situación económica del club franjeado, detonante del conflicto que viene en ascenso desde la semana pasada, cuando los jugadores de la primera división suspendieron los entrenamientos como medida de protesta a la falta de pago.
“Acá ¿se le debe a los jugadores?, sí. ¿Hay que pagarles?, sí. ¿Cuándo va a estar la plata? En estos días. ¿Cuál es el problema? Se está reconociendo que hay una deuda y que se le va a pagar. Es una deuda de un mes y quince días, cuando arrancaron la medida. Con mi gestión se le debió tres meses a planteles y nunca llegaron a este punto”, comparó.
“De 2,5 millones, nos fuimos a 18 o 20 millones de pesos de presupuesto. Es obvio que se siente el cimbronazo”, fundamentó después y a partir de ahí se adentró en la interna que atraviesa el club que, en enero próximo, podría ir a elecciones por primera vez en más de 90 años de historia.
"Puede ser peor"
Ante la decena de medios presentes, Vedoya negó haber amenazado con un arma de fuego a los jugadores y arremetió contra la oposición, encabezada por el candidato Gustavo Cardozo, de orquestar una “operación mediática” para forzarlo a dejar el club de forma anticipada.
“Supuestamente iban a hacer la denuncia y ahí no hablan de arma de fuego. Eso tiraron para la prensa. Yo tengo 50 años, no me voy a poner a pelear con un pibe. Es cierto que no vine a hablar de la mejor manera, pero tampoco vine para pegarles”, admitió, para luego calificar de “bastardos” a los deportistas.
Y fue más allá: “Esto es una escalada de calumnias. Hoy pasó esto, pero puede ser peor. Si mañana dicen que abuso de un jugador, qué tengo que hacer. Pegarme un tiro”.
El presidente franjeado, además, acusó que el lunes los jugadores terminaron el entrenamiento normalmente, pero después de una reunión mantenida con parte de la comisión directiva que ahora es oposición cambiaron de actitud.