Soñaba con una casa para su bebé y denunció estafa: “Las paredes se mueven”
Dahiana Vera es una vecina del barrio Ciudad Nueva, en la chacra 100 de Posadas, que en noviembre del año pasado comenzó con el proyecto de construir su casa propia.
Es que la joven de 24 años se enteró que estaba embarazada y, según contó a La Voz de Misiones, tenía la "ilusión" de tener un lugar para recibir a su primer hijo, ya que actualmente ella y su pareja viven con sus padres en la misma vivienda.
Fue así que se contactó con un sujeto, al que identificó como Raúl Aníbal Zabal, supuesto representante de la firma Noble Creando Futuro, la cual “terminó siendo una empresa fantasma”, lamentó Dahiana.
Según recordó la joven, tras firmar el contrato, acordaron que “la casa en total era 400.000 pesos, y en carácter de seña confirmatoria le hago la entrega de 100.000”, contó.
Además, la familia luego debería abonar sucesivas cuotas de 30.000 pesos “todos los primeros días de cada mes”. Sin embargo, “el señor Raúl me dice que no le alcanza, entonces para que me termine más rápido la casa se le aumenta a 45.000 por mes”, recreó la futura mamá, que actualmente está de 38 semanas.
Al momento de iniciar la construcción, empezaron los problemas, ya que los obreros a cargo de Zabal “venían a mi casa a trabajar, a veces no traían material suficiente o herramientas y le pedían prestado a mi abuelo”.
Además, la denunciante agregó que “había días o semanas de hermoso sol que no aparecían, y las pocas maderas que habían puesto como piso se vieron afectadas porque agarraron lluvia, sol... esto iba deteriorando la casa”, lamentó Dahiana.
En este sentido, sostuvo que “se le pedía que él -por Zabal- aparezca a trabajar, ya que se le estaba pagando, y decía: ‘En la semana o mañana estaremos por su casa’, pero nunca aparecían”.
“Medianamente presentable”
Pasaron las semanas en la misma situación, hasta que, en febrero de este año, “se toma conocimiento que Raúl Zabal no pertenecía más a la empresa Noble, por lo tanto se lo llama para dialogar y esclarecer los hechos”. Además, “él mismo me dijo que la empresa no tenía ni personería jurídica”. Al contactarse con la empresa vía Facebook, desde allí le respondieron que se habían desvinculado al recibir varias denuncias del mismo tipo.
“Llegamos a un acuerdo para no perder la plata que ya había invertido”, dijo la vecina y explicó que el convenio consistió en que “él debía de comprar las chapas para techar de forma provisoria, así se levantaban los paneles y si llovía no deterioraba lo de adentro, que