Festival Solidario para alegrar a las infancia y a beneficio de un merendero
Como cierre de este año, se realizó en la plaza Manuel Belgrano de Candelaria un Festival Solidario organizado por el Movimiento Evita local, con el objetivo de recaudar donaciones de alimentos no perecederos, ropas, calzados y juguetes, destinados al merendero "Los Peques", del barrio Padre Mugica. Tuvo una gran convocatoria de público infantil; de madres, padres, y adultos en general que se acercaron a donar y disfrutar del paseo público.
A los militantes del movimiento popular, que en Misiones tiene como secretario general a Martín Sereno, y titular del partido Tierra, Techo y Trabajo, que colaboraron en la organización del encuentro, se unieron integrantes del Centro Cultural Leneas, que dirige el titular de Cultura del Evita en Candelaria, Daniel Caivano.
En el marco del Festival Solidario se hizo la presentación del libro "Candelaria de la Purificación", del historiador, Alberto Miranda, publicación que está a la venta (se lo puede solicitar al celular 3764346310) y parte de ese dinero será donado para reparar la antena de la Radio FM Universo, de la localidad y posteriormente, para paliar situaciones sociales como la que atraviesa el merendero "Los Peques".
En el evento hubo títeres a cargo Los Rockets; el grupo de Teatro Manuela se destacó por una representación relacionada con la prevención de la violencia de género; además hubo un espectáculo infantil de Fauna Roja; el Trío Desastrín, con "Los ladrones de la risa", para alegría de niños y niñas, y la recorrida de Papá Noel, con entrega de números para los sorteos y reparto de golosinas.
Un acto de acciones colectivas
Una de las militantes que participó y también colaboró, es la responsable del Área de Género del Movimiento Evita Misiones, Florencia Fraga, quién consideró que en el armado del Festival Solidario fue el resultado de un acto de compromiso y acciones colectivas que buscan apostar, desde el arte y la cultura a la solidaridad de la comunidad.
"En un contexto de ajustes, hambre, avasallamiento de derechos y destrucción del tejido social, en los barrios populares los pocos espacios que lograron sostenerse con mucho esfuerzo, fueron los de integración social, merenderos y comedores", dijo.
Y enfatizó que esto indica "la potencialidad del trabajo colectivo comunitario y el amor a los y las pibas de cada barrio. Asegurar una taza de leche, o un plato de comida a cada familia, es un derecho que injustamente hoy no ocurre. La situación de las familias de nuestro pueblo es sumamente crítica, pero está en nuestro ADN seguir luchando, para volver a conquistar los derechos que nos arrebataron".