Alem tendrá su centro de día para tratar adicciones y cumple el sueño de una pionera
La puesta en funcionamiento de un centro de atención para consumos problemáticos, asistencia y hogar de día empieza a tomar forma en Alem con el anuncio del intendente, Matías Sebely, que el mismo se encuentra en etapa de finalización para que comience a funcionar en menos de 90 días.
El nuevo modelo que plantea el jefe comunal es bajo “el acuerdo interinstitucional con aportes de privados para que tengamos un espacio de más de 350 metros cuadrados con 12 consultorios o aulas donde van a interactuar espacios de primera escucha, talleres y abordaje integral de éste flagelo que afecta en forma transversal a la sociedad”.
El moderno edificio es parte de un viejo proyecto que en vida comenzara a dar forma la extinta Margoth Neu de Gartner, una de las fundadoras de la empresa Bolsaplast, y que ahora fue cedido en comodato por su hijo Miguel al municipio de Alem para este fin.
La obra
Durante la mañana del pasado miércoles 12 de marzo el empresario Miguel Gartner firmó un comodato otorgando a la Municipalidad de Alem una propiedad ubicada sobre la calle Tucumán, entre Almirante Brown y 20 de Junio, que tiene una superficie de 800 metros cuadrados donde está a medio construir un edificio con dos alas de poco más de 300.
Sebely explicó que “lo que estamos terminando en esta primera etapa es un ala completa que tendrá 12 oficinas con sus respectivos baños privados más dos oficinas al frente que servirán de recepción” decía y añadía que “todo lo que son las paredes, cabreadas y techo, más las instalaciones bajo el contra piso están hechas y desde el lunes comenzaron los trabajos para terminar la instalación eléctrica, aberturas, piso y terminaciones”.
Por otra parte, el intendente ponderó el compromiso de la familia Gartner que “están haciéndose cargo de todo lo que significa el armado de los 12 baños y eso es destacable que aparte del predio siguen colaborando desinteresadamente para la comunidad que los vio nacer”.
El sueño de Margot
Recordaba Miguel Gartner que ese terreno fue adquirido en el año 1989 y que algunos años después su madre, Margoth, comenzaría a darle forma al anhelo que tenía de crear un asilo para ancianos en la ciudad.
Diferentes circunstancias fueron dilatando el proyecto que con recursos de la propia empresaria iban avanzando en la construcción.
La mujer, incansable trabajadora en pos de la comunidad de Alem, era un estandarte de la responsabilidad social empresaria y fue miembro activo de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, distintas agrupaciones locales y realizaba una gran tarea solidaria aportando desde su empresa a niños y personas vulnerables una copa de leche o una vianda diaria.