Campo Grande sostiene obras y servicios con recursos propios
En un contexto nacional marcado por la incertidumbre económica, el intendente de Campo Grande, Carlos “Kako” Sartori, afirmó que la política debe correrse de la confrontación y enfocarse en la cercanía con la gente. “La comunidad demanda otra cosa: escucha, atención, acompañamiento”, sostuvo, convencido de que los dirigentes tienen la obligación de estar presentes en momentos en que muchos argentinos la están pasando mal.
Esa mirada se traduce en la gestión diaria del municipio, que, pese a la baja de recursos coparticipables y la ausencia de programas nacionales, mantiene el ritmo de obras y apuesta a soluciones estratégicas. “Nos volvimos creativos, trabajando con los vecinos, diagramando estructuras y procesos en los barrios”, señaló Sartori, para quien la participación comunitaria es un eje de gobierno.
El jefe comunal explicó que la administración de los fondos municipales se orienta a resolver lo elemental sin dejar de proyectar a futuro. “Siempre optimizamos los recursos, atendiendo a la urgencia, pero sin abandonar las obras que hacen al desarrollo”, afirmó.
Esa misma impronta se traslada al modo de planificar. En lugar de pensar solo en grandes proyectos, el intendente prefiere escuchar directamente a los vecinos. Las reuniones barriales en casas y veredas son habituales, y allí se definen prioridades y se concretan trabajos con fuerte contenido social. “No se trata de política, sino del prójimo”, resumió.
Ausencia de recursos nacionales y gestión
La falta de fondos nacionales obliga a multiplicar esfuerzos locales. Sartori lo definió como un tiempo de resistencia y de creatividad. “No creo que sea algo que venga para quedarse, todo tiene una transformación. Argentina siempre tuvo altos y bajos, pero el misionero es corajudo”, insistió.
Un ejemplo concreto de gestión es la reciente adquisición de un vehículo para el área de salud municipal. Está destinado a traslados de pacientes oncológicos y de diálisis hacia Posadas y Oberá. La decisión, explicó, responde a la alta demanda de vecinos sin cobertura social que dependen del Estado para acceder a sus tratamientos.
El intendente recordó un episodio que marcó la importancia del nuevo móvil: un paciente en situación crítica de diálisis debió ser trasladado de urgencia y recibió un trasplante en el hospital Madariaga. “Salió todo bien y eso nos puso muy felices. Poder ayudar y contar con un centro de salud como el Madariaga, que nos asiste y se preocupa por nuestros vecinos; es fundamental”, celebró.